miércoles, 13 de enero de 2010

Rapa Nui de Fiesta!



Durante las dos primeras semanas de febrero, los isleños vuelven a sus tradiciones ancestrales para elegir a una reina en la fiesta Tapati Rapa Nui, una de las más intensas celebraciones de la Polinesia.


La tarde cae en Tahai, un centro ceremonial de Rapa Nui, donde la puesta de sol sobre la que se recortan los moai le quita a uno el habla. En medio de la paz del cielo rosa y olas calmas, un isleño se me acerca y me regala un cintillo de mahute, una planta introducida por los primeros habitantes polinésicos que llegaron a la isla. “Ven mañana a la Farándula a apoyar a Nilza; allá te damos un traje de plumas”, me invita con una sonrisa.

Es febrero en Isla de Pascua y su pueblo está de fiesta. De lo único que se habla es de la Tapati Rapa Nui, una celebración que se realiza desde hace 40 años y que devuelve a los habitantes de Isla de Pascua a sus tradiciones ancestrales.




Durante 16 días los rapanui se dividen en dos bandos, cada uno de los cuales apoya a una candidata a reina. Para llevarla a la gloria de la coronación bailan, cantan, tallan esculturas de madera, se pintan el cuerpo a la usanza ancestral, se lanzan a velocidad suicida cerro abajo sobre cortezas de plátano, compiten en pesca, buceo y natación, corren a caballo, hacen collares de conchitas y todo lo que sea necesario para sumar puntos.

No es una fiesta para atraer al turismo; es una fiesta de los rapanui para los rapanui. Aunque los afuerinos estamos invitados.


Termina de caer la noche y no muy lejos de Tahai, en el sector de Hanga Vare Vare, cientos de personas buscan un lugar para sentarse frente al gran escenario, instalado junto al mar. Tres animadores dan la bienvenida en rapanui, castellano e inglés y anuncian la presencia de La Voz de Bora Bora, el conjunto tahitiano invitado, que abrirá la noche y luego dará paso a un desfile de modas con trajes diseñados con conchitas, plumas y fibras vegetales.
Los aplausos se confunden con el rumor de las olas y la alegre algarabía de los stands cubiertos con ramas de palmeras, que venden empanadas de atún con queso, curantos, anticuchos y cerveza al por mayor. Empanada en mano, encuentro nuevamente al isleño del cintillo, quien me reitera la invitación.

Cumplo mi promesa. Ya por la mañana el ajetreo es intenso en los terrenos de la familia de Nilza. En un galpón, bajo un techo de ramas y totora, decenas de hombres y mujeres se afanan con plumas, cortezas de plátano, semillas, conchitas y telas, confeccionando trajes para la Farándula, una de las pruebas de la Tapati Rapa Nui.

Cada candidata debe reunir el mayor número posible de adherentes vestidos –en realidad casi desvestidos–, emplumados y con sus cuerpos pintados a la usanza tradicional. Allí cosen tías, primas y abuelas, los niños arman tocados de plumas, y el que quiere se suma al corte y confección de taparrabos.


Con el paso de las horas, la actividad aumenta. En unas tinas de baño al aire libre, la exótica belleza de una rapanui llamada Tupuna atrae todas las miradas. La joven se cubre el cuerpo con agua y tierra traída de los acantilados, como lo hacían sus ancestros. La siguen decenas de locales y turistas, en taparrabos por igual, que con ayuda de familiares de la candidata, se embetunan de pies a cabeza en las tinas con barros de colores y se secan al sol, adquiriendo un aspecto extraterrestre.

Pasarán luego por el pincel de varios rapanui que, con tierras de diferentes tintes, decorarán esos cuerpos con signos ancestrales. “Los cuerpos comunican cosas; no quiero que la persona a la que estoy pintando me diga qué dibujo quiere. Yo pinto como una expresión de lo que ese cuerpo me dice: unos hablan de la fertilidad, de la naturaleza, de los ancestros…”, cuenta Hotu Matua, uno de los avezados pinceles de esa jornada de fiesta.

A pocos metros, la tierra humea un descomunal Umu Tahu o curanto rapanui, una preparación hecha en un hoyo en el piso, cubierto con piedras volcánicas calientes, que hace las veces de horno. Allí se cuece pescado, carne de vacuno, costillar de cerdo, camote y Po’e, un budín hecho con zapallo, harina y plátano. Todo se cubre con hojas de plátano y tierra y luego se sirve a los comensales –sobre una hoja de gomero– en señal de agradecimiento de la candidata a reina.

La escena de hombres y mujeres semidesnudos, pintados, emplumados y comiendo con las manos es categóricamente tribal. Ya no hay inhibiciones en ese atávico conjunto humano, y cada nueva alma que se suma a la causa lo hace con más naturalidad, como si el de los ancestros rapanui fuera un llamado ineludible hasta para el más lejano forastero.

“Hay que empezar a bajar para el conteo”, grita el tío de la candidata, que lidera a la masa. Y lentamente comienzan a avanzar calle abajo hombres, mujeres y niños como sacados de otro tiempo.


En la avenida Atamu Tekena espera el jurado, ante cuyos ojos desfilarán uno a uno los cientos de adherentes a cada candidata. La fidelidad al atuendo ancestral permite sumar la mayor cantidad de puntos, mientras que la presencia de elementos foráneos –sandalias, un reloj, un pareo o cualquier prenda moderna– reduce el aporte.

Contados los participantes de cada lado –tarea que toma un par de horas– comienza el desfile en torno a los carros alegóricos que llevan a las candidatas rodeadas de esculturas en madera. Comparsas de machos altivos, pintados con aires guerreros, entonan cantos que responden con gritos, y alzan sus báculos tallados en madera, derrochando testosterona con la belleza de sus pieles morenas, sus cabelleras largas y sus cuerpos perfectos. Las mujeres están a la altura. Dueñas desde la más tierna infancia de una gracia y sensualidad que conmueven, se contornean en grupos, acompañando sus cantos con el lenguaje de las manos.

El descomunal desfile, que en el continente provocaría escándalo con tanta piel expuesta, avanza por las calles prodigando júbilo, y enfila por Tahai hacia el escenario de Hanga Vare Vare, donde se desata una competencia de baile para la que rapanuis y afuerinos –algunos llegados con semanas de antelación– se han preparado en serio.
Allí, con el sonido de tambores y ukeleles, seguirá la fiesta hasta entrada la noche, mientras familiares y amigos de las candidatas sacan cuentas, punto a punto, esperando que la joven a la que apoyan se convierta en la nueva soberana rapanui.



Los ritos de la Tapati
Vaka Tuai
Se recrea una embarcación tradicional polinésica. En ella navega la candidata junto a representantes de su alianza, vestidos según la tradición rapanui.

Takona
Una fiesta de pintura corporal. Usando pigmentos naturales, los participantes pintan sus rostros y cuerpos, tal como lo hacían sus ancestros en las ceremonias para establecer su rango social. Los competidores explican ante la comunidad los significados de los distintos signos pintados.

Riu
Cantos rituales en los que se relatan historias épicas y leyendas del pueblo rapanui.

Koro Haka Opo
Distintos grupos musicales compiten interpretando cánticos alternadamente, sin repetir las letras ni equivocarse.

Haka Pei
Osados jóvenes deportistas de las familias en competencia se deslizan a gran velocidad por la pendiente de 45º del cerro Pu’i, montados en troncos de plátanos. Alcanzan velocidades de hasta 80 km/h.

Titingi Mahute
El mahute es una planta introducida por los primeros habitantes polinésicos. La competencia consiste en trabajarla adecuadamente como materia prima para los trajes típicos.

Pora
Los participantes nadan mil 500 metros ataviados como sus ancestros, sobre un flotador de totora.

Tau’a Rapa Nui
Es la versión isleña del triatlón y se realiza en el volcán Ranu Raraku.

TAPATI RAPA NUI 2010: del 29 de enero al 13 de febrero



Qué ver en Rapa Nui
Orongo
La aldea ceremonial construida con piedras planas que se sustentan exclusivamente en la gravedad. Allí se celebraban los rituales del equinoccio de primavera y las competencias de las distintas tribus por el poder. Los contendores debían bajar por el risco hasta el mar, nadar hacia el islote de Motu Nui y traer de vuelta el huevo del ave sagrada, el Manutara, para convertirse en el Hombre-Pájaro que regiría la isla durante un año.

Volcán Rano Kau
Un cráter de 1,6 km de diámetro y 200 metros de profundidad, que en su interior alberga una suerte de invernadero natural con mahute, helechos, makoi, nahe nahe y otras especies.

Volcán Rano Raraku
Allí se tallaban los moai, directamente en la pared de la cantera, para luego trasladarlos a centros ceremoniales. En sus faldeos se encuentran decenas de ellos en distintas fases de tallado.

Puna Pau
Una cantera volcánica donde se tallaban los pukao o sombreros de moai en roca de escoria roja, y se trasladaban hasta los ahu, centros ceremoniales.

Ahu Tongariki
El mayor de los ahu de la isla, con 15 moai sobre una plataforma de 200 metros.

Ahu Akivi
Los únicos moai que miran al mar. Se instalaron allí en honor a los siete exploradores enviados por el rey Hotu Matua a navegar hacia el sol hasta encontrar un lugar para colonizar.

Anakena
La playa de Rapa Nui por excelencia. Las palmeras se trajeron de Tahiti en los ’60.

Ovahe
Una playa solitaria de arenas rosadas, donde el sol desaparece temprano tras la enorme roca roja que la envuelve.
Fuente: Mónica Cuevas para Revista In. Enero 2010.

Sabías que...?


El Museo del Prado ha presentado desde Navidad sus primeras audioguías dirigidas al público infantil. El nuevo sistema de guiado para niños incluye amenos comentarios sobre casi veinte obras de la colección. Recomendado para niños con edades comprendidas entre los 6 y los 10 años. Disponibles en los mostradores de audioguías del Museo.



Presentación web
En relación con esta nueva iniciativa, orientada a acercar las colecciones del Prado a los más pequeños de una forma amena e instructiva, y con el fin de hacerla extensiva a los niños que no puedan visitar el Museo físicamente, por motivos de distancia geográfica o de otra índole, los contenidos de las audioguías tendrán su reflejo en esta sección de la web a través de una presentación animada de ocho obras maestras de la Colección.



Esta presentación es un contenido susceptible de ser utilizado también por los centros escolares para acercar el arte a los alumnos de los primeros cursos de Educación Primaria, al tiempo que familiarizarles con el uso de las nuevas tecnologías como herramienta de aprendizaje.

martes, 12 de enero de 2010

Entre Ríos... para vivir las mejores sensaciones...



La provincia de Entre Ríos ha logrado posicionarse en estos últimos años como un lugar por excelencia para los turistas y para aquellos que desean escaparse de la vida cotidiana y disfrutar de la naturaleza y el descanso.


Durante el último año logró transformarse en una opción concreta y atractiva, viviendo uno de sus mejores momentos con un excelente movimiento turístico que superó las expectativas de ocupación e ingreso de visitantes.

Sin dudas, parte del éxito ha sido la diversidad de propuestas turísticas y, por supuesto, la variante de actividades y ofertas en cada una de las ciudades entrerrianas.

Las termas de la provincia son una de las tantas opciones para disfrutar. Los complejos entrerrianos poseen variedades de temperaturas y características exclusivas. Desde el placer de mimarte en alguno de los magníficos spa y salones de tratamientos de belleza, hasta divertirte en los parques acuáticos o en la pileta de olas.

Y si de diversión se trata, presenta también una gran diversidad de escenarios magníficos para la práctica del golf, en espacios libres y plenos de naturaleza. Los apasionados de este exclusivo deporte pueden cautivarse con los parques y arboledas y superar cada uno de los retos que proponen los campos de juego. Para los amantes de la naturaleza no sólo pueden vivirla a través de la aventura o los deportes, también se la puede disfrutar a pleno en los sitios dedicados al avistaje de aves, con el acompañamiento de profesionales.

Asimismo, al estar rodeada de ríos como el Paraná y el Uruguay, de tener en su geografía miles de arroyos y lagunas y extensas zonas de islas, podés aceptar el desafío de capturar un dorado, un surubí o una boga.

Por otra parte, la historia y la cultura dicen presente en esta tierra de caudillos, colonos y creadores. Las colonias y aldeas inmigrantes, pueblos alemanes, judíos, suizos franceses, entre otros; los monumentos históricos, como el palacio San José y el molino Forclaz; las fiestas populares y las creaciones artísticas de su gente, te brindarán la posibilidad de conocer la historia y la cultura de esta provincia, desde adentro.

Pero también, las ciudades proponen una variada oferta cultural, con espectáculos para todos los gustos, boliches y confiterías, bares y pubs como para disfrutar de la noche, y por qué no, tentar la suerte en los casinos y salas de juego.

Hay algunos detalles no menores que le dan un valor agregado a Entre Ríos. La seguridad y la tranquilidad, son puntos que destacan permanentemente quienes nos visitan, encontrando un incentivo más para volver. En cada temporada las áreas de seguridad realizan importantes operativos viales de prevención, con el objeto de preservar la integridad de quienes transitan las rutas y caminos.

Entre Ríos te está esperando. Estas vacaciones puede ser el lugar donde te relajes, te sorprendas, te diviertas y te llenes de un montón de experiencias.

Lo que viene: una nueva Propuesta Termal.

"Victoria del Agua”, el nuevo parque temático, recreativo y termal, inició sus operaciones

El Parque Temático Recreativo y Termal "Victoria del Agua" ha puesto a fines de diciembre en operaciones, de manera experimental, varias de sus instalaciones correspondientes a la Primera Etapa del Master Plan del Proyecto.





Esta “puesta en operaciones” es parte de un Plan de Apertura Gradual dispuesto por la Dirección del Parque, iniciando así un periodo de ajustes técnicos, humanos y operativos y un proceso de capacitación y entrenamiento que, acompañado de tests, pruebas y evaluaciones, permitirán la puesta a punto y la optimización de los servicios del complejo.

Los responsables de este original Complejo Recreativo Termal se han impuesto elevados standards, tanto en la calidad, presentación y funcionamiento del Parque, como también en la atención que se ofrezca al visitante con niveles de excelencia que se proponen alcanzar antes de su apertura plena, programada para el segundo trimestre del 2010.

El dato: restaurantes entrerrianos tienen cartas en sistema braile y menús para celíacos.

Entre Ríos es una de las primeras provincias en incorporar la responsabilidad social al turismo a través de un programa provincial. Comenzó a ser desarrollado a mediados de 2009 y ya varios municipios entrerrianos lo están instrumentando.

El Programa de Responsabilidad Social en Turismo es una iniciativa de la que participan la Asociación de Celíacos, la Asociación de Discapacitados y el Instituto Provincial de la Discapacidad. Prevé que los centros gastronómicos de la provincia cuenten con cartas en sistema braile, platos para celíacos y la capacitación de los empleados de centros de informes en lenguajes de señas, dando respuesta a las necesidades de personas con capacidades diferentes.

“Esta no es una iniciativa o acción aislada destinada a las organizaciones presentes, porque para nosotros la solidaridad no es sólo dar sino también ponernos en el lugar del otro. Este es un logro más, que tendrá continuidad en el tiempo, y que pretende igualar en la acción y el trato a todas las personas en la provincia”, manifestó al respecto el gobernador Sergio Urribarri.

A tener en cuenta:

Con la ampliación de la Ruta Nacional 14 –ahora convertida en autopista–, el tránsito es más fluido, por lo que llegar a las ciudades de la costa del Uruguay es más fácil y seguro.

Fuente: Página 12, domingo 10 de enero 2010.

lunes, 11 de enero de 2010

Bariloche... trekking por la montaña

En los alrededores de Bariloche ofrecen quedarse a dormir después de largas caminatas...


Parece impenetrable. El intenso blanco que caracteriza al cerro López se mantiene intacto este verano y al alcance de cualquiera. Una verdadera aventura para insertarse en los senderos de montaña que conjugan el bosque andino-patagónico, el calor y la nieve.

El ascenso puede hacerse en trekking o en camionetas 4 x 4. Es uno de los paseos recomendados para toda la familia, sobre todo para quienes, amantes del verano y el calor, quieren estar en un manto de nieve a poco más de 1600 metros sobre el nivel del mar.

La travesía por el cerro López contagia la emoción. Bordeando el arroyo López desde el Circuito Chico, la aventura comienza sin pensar que será una caminata de entre dos y tres horas, según las condiciones físicas.

El trekking está calificado como fácil y accesible, con un desnivel de 800 metros. Se puede ascender y volver a Bariloche en el mismo día, pero la noche en la cima de la montaña también tiene su sabor a aventura, con una impactante vista de la península de Llao Llao; la inmensidad de los lagos Nahuel Huapi y Moreno; sus islas, y un sinfín de vegetación boscosa que en muchos casos no permite observar las construcciones que hay en el Circuito Chico.






A 1600 msnm se emplaza un refugio de montaña; es el único de los siete de la zona que no pertenece al Club Andino Bariloche, sino que está en tierras privadas. Ofrece de todas maneras un servicio similar para los montañistas, con pernocte, gastronomía y paseos cercanos que potencian su atractivo.

Unos metros detrás del refugio, la nieve se mantiene, ya que las condiciones climáticas del último año, con tardías nevadas y frío intenso hasta iniciado el verano, hicieron que se mantuviera. La nieve, con el calor, correrá como agua por la ladera del López, con furia. Pero para eso falta mucho; algunos estiman que hasta febrero será uno de los atractivos de este verano.

La caminata por suelo nevado requiere calzado adecuado, además de protector solar, lentes de sol y gorro, por el impacto severo que produce el reflejo de los rayos solares.

Sin verla desde abajo, aparece una gran depresión entre las laderas de la montaña cubierta totalmente de nieve.

La denominada olla siempre tiene nieve y se transforma en un parque de diversiones donde los turistas juegan e improvisan trineos. Cuando el sol derrite ese manto blanco se transforma en una pequeña laguna que provee de agua a los montañistas.

La ruta por la montaña no termina. Un trecho más lleva a la cima. El esfuerzo es el mismo: hay que lidiar con la nieve pegada al calzado mojado para tener el premio de sentarse después en la cima del pico Turista, donde alguien sin que se conozca el porqué atornilló una banqueta de hierro. Desde allí, la inmensidad de la cordillera de los Andes despliega todo tipo de sensaciones, con una vista clara hacia el cerro Tronador y algunos volcanes de Chile, si está despejado.

Caminatas con premio


El circuito de refugios de montaña en Bariloche también incluye el Frey, Laguna Negra, Jakob, Otto Meiling y Neumeyer. Ellos ofrecen una variedad única de senderos, para recorrer y conocer la Cordillera, con la exigencia de inscribirse en el registro de trekking del Parque Nacional Nahuel Huapi. También se recomienda contratar un guía de montaña para recorrer los trayectos.

En todos los refugios hay sitio para pernoctar, con la obligación de llevar bolsa de dormir; el costo, entre 35 y 50 pesos; con almuerzo o cena, entre 30 y 60 pesos. Sólo en el caso del refugio Frey, visitado especialmente por escaladores -ya que está rodeado de paredes rocosas-, esta temporada se sumó un servicio más personal de pernocte, en habitaciones con capacidad reducida.

El paseo por el refugio Neumeyer, en el valle del Chalhuaco, cuenta con senderos de fácil acceso para toda la familia, con circuitos de 45 minutos por el bosque. Es el único al que se puede llegar en vehículo y desde allí recorrer la zona, donde se ve la transición entre la estepa patagónica y la cordillera de los Andes.

Para llegar al refugio Otto Meiling, en el cerro Tronador (3478 msnm), uno de los circuitos más rigurosos, se estima que es necesario un tiempo de ascenso en trekking de seis horas, con un impactante paisaje en medio de glaciares de alta montaña.
Parque de bicis en el cerro Catedral
Las actividades de turismo aventura cada vez suman más alternativas en Bariloche. La novedad de este verano en el cerro Catedral es un bike park con diversos circuitos y dificultades adaptadas para cada tipo de exigencias.

El nuevo circuito para andar en bicicleta tiene la particularidad de que está diseñado especialmente para una tarde de aventura, descendiendo por la ladera del cerro Catedral entre senderos de montaña y bosque, y sorteando las dificultades de un parque de madera de 200 metros, con saltos y puentes que ofrecen combinar la técnica y el equilibrio.

El cerro se transforma en verano en un centro de actividades de montaña con circuitos de trekking, escalada en roca, juegos para chicos en palestra, tirolesa y cama elástica.

Además, en Bariloche hay un centenar de prestadores de turismo aventura, con cabalgatas, parapente, canopy, kayak de río, kayak de travesía, escalada, kite surf, rafting, montañismo, mountain bike, pesca con mosca y sky de travesía, por ejemplo.

Por Soledad Maradona, Para La Nacion

jueves, 24 de diciembre de 2009

Muchas Felicidades!!

En estas Fiestas los mejores deseos para todos nuestros Amigos... Amor, Salud, Trabajo... y Buenos Viajes! ....

( click en la imagen para agrandar)

domingo, 20 de diciembre de 2009

Agua.... Por un Consumo Sustentable!

El Grupo de Diarios de América (GDA) publica en los 11 periódicos más importantes de la región de igual número de países ?México, Costa Rica, Puerto Rico, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Brasil, Chile, la Argentina y Uruguay? una radiografía sobre las amenazas y retos que le esperan a la región frente al tema del agua, a propósito del apocalíptico mensaje que dejó la reciente cumbre sobre el clima que se celebró en Copenhague.




Pocas regiones del mundo gozan del privilegio natural que emana de las montañas, selvas y glaciares que forman la geografía de América Latina: el agua.

De México a Argentina, el preciado líquido cumple con creces la misión salvadora de brindar un recurso del que no goza el 50 por ciento de la población de África subsahariana (unos 314 millones de personas), mientras que en esta parte del mundo el acceso al agua potable alcanza niveles del 90 por ciento en la mayoría de países.

Sin embargo, esa buena disposición de agua no consigue calmar la sed de millones de personas que aún no reciben este recurso por distintas razones: inequidad, pobreza, corrupción y un desperdicio que sólo puede generar vergüenza.

Venezuela: situación grave
En la provincia de Buenos Aires aún hoy, en pleno siglo XXI, hay 3,5 millones de personas que no consumen agua potable, según varias organizaciones no gubernamentales. Y en Costa Rica, con 4 millones de habitantes, apenas un millón tiene alcantarillado. La principal fuente hídrica de miles de personas son los pozos subterráneos, que suelen estar contaminados por los mismos desechos orgánicos.

Venezuela vive una situación dramática de racionamientos en todo el país agravada por el pésimo estado de su infraestructura. Colombia, considerado uno de los países con mayor potencial hídrico del mundo, tiene al borde de carecer de este recurso a casi la mitad de su población, y ahora enfrenta el fenómeno de El Niño.

"Estamos con la profunda preocupación de una larga sequía", alertó al mundo el propio presidente Álvaro Uribe en su reciente visita al foro de Copenhague.


Brasil, que posee la mayor fuente de agua dulce del planeta, no vive una situación mejor: desperdicia el 40 por ciento del agua para consumo humano frente a una media internacional aceptada del 20 por ciento.

Este año, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de México, anunció que las siete represas y embalses del Sistema Cutzamala debían contar con unos 720 millones de metros cúbicos de líquido, pero ante la falta de lluvias sólo tienen 470 millones de metros cúbicos y se debe abastecer a 5,5 millones de personas, que dependen de esta infraestructura.

Menos dramática es la situación de Chile y Uruguay. Sin embargo, sobre estos países se cierne la amenaza de que, entre 2040 y 2100, habrá un aumento de las temperaturas que acelarará el derretimiento de los glaciares, en el primero de ellos; mientras que en el segundo el calentamiento global ya ha generado inundaciones, que han provocado que unos 6000 uruguayos sean evacuados desde noviembre pasado.

Problemas de salud en Perú
La mala disposición del agua genera serios problemas de salud en Perú. A ello se suma la contaminación producto de la actividad de la minería ilegal y el cultivo de plantas con fertilizantes y plaguicidas que llenan de químicos el agua de los ríos.

Aunque todavía no hay un diagnóstico real sobre el estado de los afluentes del Ecuador, se conoce que la mayoría están contaminados por las descargas directas de aguas servidas y distintos desechos industriales.

Hay un denominador común en la mayoría de países afectados por la escasez de agua o el mal manejo de ella: la inequidad y la pobreza. En Puerto Rico, el 3% de la población no recibe agua de la Autoridad de Acueductos, porque no cuentan con capacidad económica para tener los sistemas de abastos de los que se suplen.





El desequilibrio también es evidente en toda América latina con el excesivo uso de agua para cultivos y el consumo residencial ilimitado.

"En todos los sectores de la economía de Brasil, el agua es muy utilizada en particular en la irrigación, donde es muy grande el desperdicio. Se gasta mucha agua para producir poco, cuando debería ser lo contrario", advierte José Antonio Frizzone, del Instituto Nacional de Irrigación, de Brasil.

El tema hídrico ya genera distintos roces entre naciones, tal como en la actualidad sucede con la Argentina y Uruguay por la construcción de una papelera finladesa a orillas del río Uruguay, curso que comparten ambos países.

Hay que reconocer que las legislaciones en esta materia han avanzado. En varios estados el agua ha adquirido rango ministerial. En otros se endurecen normas para evitar el derroche.

Pero mientras se mantengan las condiciones de desigualdad y el agua siga siendo un bien cada vez más excluyente y no se consuma de forma sustentable, la región estará condenada a pasar de la prosperidad hídrica que brinda su paisaje a la ruina ambiental. La buena noticia es que todavía hay cómo evitarlo.

Fuente: diario La Nación, domingo 21 de Diciembre de 2009

jueves, 17 de diciembre de 2009

Un hotel siete estrellas...dónde? en Abu Dhabi

El Emirates Palace, calificado con siete estrellas, muestra comodidades para todos los gustos. Habitaciones que pueden costar hasta US$ 15.000 por noche y el lujo desborda por donde se mire ...





Es como en un cuento de hadas. Una lujosa ciudad adentro de otra. Es el Emirates Palace, uno de los únicos dos hoteles siete estrellas que hay en el mundo (el otro es el Burj Al Arab de Dubai) y uno de los orgullos de Abu Dhabi. Un palacio árabe que es, además, un sitio obligado de visita para los turistas, ya que está situado en el centro de la capital de los Emiratos Arabes. Porque impacta por su arquitectura y porque desde la puerta de acceso uno tiene la sensación de estar ingresando en un sueño. Donde todo brilla. Donde todo es perfecto. Donde el lujo es moneda corriente.



La recorrida por el lobby tiene su primera parada en un árbol de navidad gigante. Y ahí nomás, un restaurante. No es el único. Hay otros siete. El hotel es tan inmenso que para recorrerlo se recomienda hacerlo con los guías. Zambullirse en su interior es como entrar en un laberinto. Uno puede entrar, casi sin darse cuenta, al Palacio de Conferencia Central, el salón donde los jeques árabes cierran negocios millonarios. Es mirar para los cuatro costados y encontrarse con decoraciones de oro.



Todas las habitaciones -en total son 394- tienen su balcón o terraza individual. ¿Cuánto vale una noche en la más económica? Alrededor de 1.030 dólares. En cambio, si uno quiere hospedarse en la Grand Palace Suite, que tiene una extensión de 680 metros cuadrados, debe desembolsar una suma cercana a los 15.000 de la moneda estadounidense.


Por eso no extraña que el Emirates Palace tenga su playa privada, de 1,3 kilómetros cuadrados. Como tampoco dos piscinas de dimensiones exorbitantes. Con sus toboganes. Con sus bares en el agua. Con hidromasaje. Y para los amantes del deporte tampoco faltan actividades: hay canchas de fútbol, de tenis, gimnasios, spa. Como para no olvidarse de que se está en la misma ciudad donde se juega un torneo de fútbol con los mejores equipos del mundo.


Joaquín Finat, enviado especial a Abu Dhabi. Diario Clarin

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Cataratas del Iguazú... Aguas Colosales

Crónica de un viaje a la selva misionera. Aventuras frente a una de las grandes maravillas naturales del mundo: las prodigiosas cataratas. Y un itinerario muy verde por el interior de la provincia para conocer el Parque Salto Encantado y los Saltos de Moconá.


La primera vez que vi la selva en la provincia de Misiones fue tras la ventanilla de un avión. Y se me presentó como un oscuro laberinto con un motivo vegetal repetido hasta el hartazgo. Allí abajo, a lo lejos, se levantaba un reino fortificado tras una muralla de árboles que se alineaban tronco a tronco hasta el infinito. Una vez en tierra, frente a las puertas de aquel reino, vi que la única forma de penetrar en él sería como por un boquete en la pared vegetal. Pero una vez adentro, descubrí que el obstáculo verde no tiene fin, condenando a los viajeros a bordear la tremenda densidad de un mundo de sombras que podría tragarlos para siempre.

Años atrás la selva era mucho más grande, aunque todavía es un gran pulmón verde cuyo centro neurálgico parece ser la descomunal Garganta del Diablo, donde desemboca gran parte del torrente de aguas de las Cataratas de Iguazú. Se las observa desde un abrupto balcón de hierro donde apenas un metro a la derecha un río suicida se arroja al vacío y revienta contra las rocas. Cuando comienzan a caer, las aguas parecen quedar suspendidas en el aire por un instante frente a la cornisa de piedra. Y después –fruto del mismo efecto visual– se desploman como en cámara lenta hacia un cataclismo descomunal. Abajo las espera el caos, las fauces sedientas de un gigante oculto entre aguas espumantes que bullen como el aceite.

En el diabólico balcón no hay mucho para hacer, y ni siquiera hay demasiado espacio para moverse. Sin embargo nadie se quiere ir. El influjo de las aguas es poderoso y una humedad absoluta impregna el ambiente con un fino rocío que acaricia el cuerpo pasmado de los viajeros.

Vista aérea de la Garganta del Diablo, unas fauces capaces de tragarse el mundo.


EL VERTIGO La noche antes de visitar la conocida garganta había estado leyendo una famosa novela de Milan Kundera y, por un azar de esos que uno prefiere no tratar de entender, me tocó leer un intrigante párrafo sobre el vértigo. Allí Kundera se preguntaba qué es el vértigo y por qué nos lo produce un mirador provisto de una valla segura. La respuesta del escritor –evocada frente a la Garganta del Diablo– es un poco inquietante para un viajero aferrado a la baranda: “El vértigo es algo diferente del miedo a la caída... significa que la profundidad que se abre delante nuestro nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados”.

Para sentir las entrañas acuáticas de la selva tomé la lancha que se interna a toda velocidad por los rápidos del río Iguazú entre dos paredes selváticas al pie de las caídas de agua. Una potente acelerada nos obligó a sujetarnos de una soga y de repente se desató un torbellino de aguas que caían de la pared más cercana. No ingresamos a la temida garganta, por supuesto, pero como consuelo tuvimos una “ducha a presión” bajo el salto Los Tres Mosqueteros. Los pasajeros gritaron –de alegría– como si llegara el fin del mundo. Y un atronador torbellino indicó que habíamos alcanzado el epicentro de una calamidad. Estábamos inmersos en una densa nube de rocío, cuando a pocos metros de nuestra embarcación la catarata explotó en ráfagas de agua que nos azotaban sin cesar. Los que más disfrutaban eran los niños y, cuando parecía que todo había terminado, dimos una larga vuelta en “U” alrededor de la isla San Martín en busca de un salto del mismo nombre, uno de los más furibundos del parque. Cuando la embarcación encaró a toda marcha hacia el centro del salto, algunos gritaron de alegría y unos pocos, de pavor. Sin tiempo para pensarlo ya estábamos adentro de una densa nube de agua. Y de repente fue como si un cuerpo de bomberos abriera sus mangueras al unísono para atacarnos a chorros en la cara. La situación era desconcertante, porque llegado cierto punto ya no se veía nada salvo el rocío blanco. Muchos pensaron que algo había fallado y estábamos perdidos dentro de la catarata. Pero no, por supuesto. Las medidas de seguridad son muy rigurosas y era sólo un juego erizante como seguramente no habrá otro, siquiera parecido, en cualquiera de las sucursales de Disneyworld.

ALA DE COLIBRI Al avanzar por la selva –a pie o en vehículo por el Parque Nacional–, uno tiene la sensación de atravesar las entrañas de un gran cuerpo viviente compuesto por millones de especies vegetales y animales entrelazadas una a la otra. El intrincado reino vegetal está muy a la vista, pero en cambio la fauna es esquiva por derecho propio. Los más visibles son los coatíes y aves como los tucanes, apenas una minoría de esa fauna rampante que nos acecha parapetada tras la muralla vegetal. Esos millares de ojos que nos miran y no podemos ver son una parte esencial de la selva que todo viajero de ley debe esforzarse por conocer si desea compenetrarse con el entorno natural de Misiones.

Un maravilloso arco iris agrega su gama de colores frente a las pasarelas.

El rey de la selva misionera es el temido yaguareté –que no ataca al hombre sino a las vacas–, ya casi extinguido por la caza y la escasez de selva. Avistar uno es imposible salvo en algún zoológico, pero existe en cambio adentro mismo de Puerto Iguazú un rincón donde observar uno de los especímenes más coloridos y gráciles de la fauna misionera: el colibrí.

El lugar para observar los chisporroteos multicolores de los colibríes es en la casa de la familia Castillo. Se trata de una casa común con un hermoso jardín, que desde hace más de una década los Castillo decidieron abrir a los viajeros. Allí llegan todas las tardes medio centenar de colibríes a libar el agua con azúcar de unos bebederos colgados en las ramas de los árboles del Jardín de los Picaflores. Se trata de un espectáculo de gran sutileza que se repite en el jardín desde que la señora Marilene tiene memoria. Basta con sentarse en los banquitos de esta especie de jardín-zen subtropical para ver a esas refinadas joyas aladas llegar desde la selva a sabiendas de que los bebederos son más pródigos en dulzura que las flores. A veces puede haber hasta 40 picaflores al mismo tiempo. Las mágicas apariciones de plumaje brillante suceden a un metro del visitante, derivando en frenéticas persecuciones de unos a otros o en la desaparición instantánea de una veintena de colibríes cuando divisan en lo alto un gavilán al acecho.

Los colibríes pasan a toda velocidad a centímetros de la cara de las personas –acariciándolas con un vientito– quienes por reflejo corren la cabeza por miedo a chocarse con las pequeñas aves de reflejos infalibles. En Misiones existen dieciséis clases de picaflores, catorce de las cuales vienen a este jardín. Algunos de ellos son el colibrí bronceado, el corona violácea, el escamado, el garganta blanca y el esmeralda.

Una imagen casi onírica. La luz de la luna sobre las Cataratas.



POSTALES Y ALGO MAS Al viajar por la provincia de Misiones uno puede quedarse con la postal de rigor de las increíbles cataratas –que se obtiene en unos tres días– o dedicarse a recorrer a fondo esta pequeña pero sustanciosa provincia. Lo que se pierde de conocer un viajero en las clásicas y escasas 72 horas de visita es vivenciar la selva desde adentro, para respirar el aroma salvaje de sus entrañas. Y para hacerlo, a todo lo largo de la provincia hay lujosos lodges y refugios más sencillos semiocultos entre la vegetación. Estos ofrecen un acercamiento a la esencia biológica del mundo selvático, que en última instancia no es otra cosa que una constante lucha por el acceso a la luz. En cualquiera de esos alojamientos uno podrá sentarse en paz a contemplar esa extraña competencia de cada especie vegetal con las demás por recibir un rayo de sol. Es una lucha a veces desigual, que incluye desde especies microscópicas hasta duelos de titanes de 40 metros enfrentados en violentas pulseadas. En busca de la luz, los recios brazos de los árboles se doblan en inexplicables zigzags tratando de evadir los embates del vecino. Así se entremezclan formando una caótica maraña donde cada movimiento parece tan meditado como una jugada de ajedrez.

En la selva cada árbol nace condenado a luchar para siempre, en aparente inmovilidad, con unos pocos vecinos. Puede ser, por ejemplo, una majestuosa cañafístula de 40 metros sobre la cual brotó una vez un inocente higuerón que se extendió por su tallo como una simple enredadera. Pero al poco tiempo el higuerón se metamorfoseó en gruesos garfios, apretó las raíces del árbol con fuerza y trepó el tronco rodeándolo como venas inflamadas, que con el tiempo fueron tan gruesas como la pierna de un elefante. Y finalmente el higuerón estranguló con paciencia al árbol completo, ahogándolo segundo a segundo en un virtual asesinato que insumió décadas de fino tormento. Es ni más ni menos que la vieja y conocida –pero siempre sorprendente– “ley de la selva”. La gracia está en sentarse a mirarla.

Por Julián Varsavsky para Pagina 12, domingo 13 de diciembre de 2009.

martes, 15 de diciembre de 2009

Creamfields en Buenos Aires




Este sábado, en el Parque Roca El dj Tiësto será la figura estelar del festival electrónico.

Finalmente la novela en torno al festival de música electrónica más importante del año llegó a su fin. Este sábado 19 de diciembre en el Parque Roca (sede de la última Copa Davis en Buenos Aires) se realizará la novena edición porteña de Creamfields. La fecha inicial era el 7 de noviembre en la sede Figueroa Alcorta de Geba, pero una inhabilitación del Gobierno de la Ciudad, por no presentar la documentación a tiempo, obligó a los organizadores a postergar el evento impidiendo la participación de David Guetta, Orbital y Armin Van Buuren. Los tickets para esa fecha serán válidos, sin necesidad de trámite alguno.

Con 62 mil personas en 2006, la edición local de Creamfields ostenta el récord de concurrencia en ediciones de un solo día del festival nacido en Liverpool en 1998.





La figura central de esta edición será el Dj holandés Tiësto, que tras una serie de shows en Bolivia, Paraguay y Chile vendrá el sábado a Buenos Aires para presentar Kaleidoscope, su último trabajo de estudio en clave trance. El holandés, N°2 en el ranking de la prestigiosa Dj Magdetrás de Armin Van Buuren, será el encargado de cerrar el escenario principal. Antes que él, los fanáticos argentinos del house bailarán con Richie Hawtin y M.A.N.D.Y., el dúo integrado por los djs alemanes Philipp David Jung y Patrick Bodmer.

Por primera vez el escenario Cream Arena será a cielo abierto, ya que se ubicó en el microestadio donde se realizaron los partidos de la Davis. Allí se presentará el productor argentino Hernán Cattáneo, el británico James Zabiela con Renaissance, su último disco, Desyn Masiello y el techno en las bandejas del madrileño Jimmy Van M.

Jeff Mills, Timo Maas, Darren Emerson, Guy Gerber, serán otros de los Djs internacionales que se suman a la grilla, que se completa con los locales Martín García, Romina Cohn, Bad Boy Orange, Deep Mariano, Barem y Capri. Además, habrá lugar para el reggae ska de Dancing Mood, la banda de Hugo Lobo y para el dub hipnótico de Nairobi.




El ingreso no será por la entrada principal del Parque Roca, sino por una entrada lateral ubicada sobre Av. Roca (se recomienda llegar temprano para evitar aglomeraciones). El evento comenzará a partir de las 18 y durará hasta las 6 de la mañana del domingo. El estacionamiento del Parque de la Ciudad -está enfrente- estará abierto y disponible para las personas que asistan al evento.
Fuente: Diario Clarín

viernes, 11 de diciembre de 2009

Una línea aérea de mascotas donde los animales domésticos vuelan en la cabina principal, no en la carga!




Pet Airways es una nueva compañía aérea exclusiva para mascotas. Sí, se trata de una aerolínea que realiza sólo vuelos para mascotas.



Alysa Binder y Dan Wiesel fundaron esta empresa en 2005 pero recién este año Pet Airways realizó su primer vuelo, ya que tuvieron que adaptar la flota de aviones a los requisitos de los peculiares pasajeros de cuatro patas. Este año la aerolínea para mascotas realiza vuelos entre 5 ciudades norteamericanas: Nueva York, Washington, Chicago, Denver y Los Ángeles, y preven a partir del próximo año ampliar los vuelos a otras ciudades tanto de Estados Unidos como de otros países.





Un vuelo de Chicago a Los Ángeles cuesta 199 dólares, y un vuelo Los Ángeles - Nueva York cuesta 299 dólares. Y a diferencia de un viaje en una aerolínea común, en Pet Airways ofrecen atención especial y comodidades extra para el viaje de tu perro o gato, en uno de los 5 aviones especialmente acondicionados por la empresa.

Por el momento sólo realizan viajes para perros y gatos, pero tienen previsto ampliar los servicios a aves, peces, reptiles, cerdos y otras mascotas.



Además del servicio de atención y cuidado especial durante el vuelo, la empresa permite que vía online desde su página web, los dueños de las mascotas puedan chequear permanentemente en qué lugar se encuentra su mascota y las condiciones del vuelo.

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