viernes, 31 de diciembre de 2010

Bienvenido 2011.. Felicidades!!

 

martes, 28 de diciembre de 2010

Te llevamos de Viaje! Participá...

Thennat Travel y Farmacias Bauzá se unieron para celebrar el fin de año y el comienzo de 2011 premiando a sus clientes y amigos.




Cupón Virtual en http://www.tnt.travel/


Como forma de agradecimiento a todos los que nos acompañan,  Thennat Travel & Farmacias Bauzá los premian con: un Viaje a Cataratas del Iguazú + Viaje a Bariloche + Kit de viaje Thennat.

El modo de participación es a través del llenado de cupones en todas las sucursales de Farmacias Bauzá en la ciudad de Mar del Plata y a través de la web de Thennat Travel http://www.tnt.travel/ .

El sorteo se realizará el 6 de enero como regalo de Reyes en Farmacias Bauzá (sucursal y horario a designar).

Participá y prepará tu bolso para unas lindas vacaciones...

lunes, 27 de diciembre de 2010

Jerusalén: Destino de Culto...

Sagrada para judíos, cristianos y musulmanes, visitarla es una experiencia religiosa, incluso más allá de los límites de la cautivante Ciudad Vieja



JERUSALEN.- Es el lugar del planeta donde la mayoría sueña con una paz que no llega. También es una de las pocas capitales que no es reconocida oficialmente como tal. Sin embargo, eso no le impide ser una de las ciudades más fascinantes.

Con su variedad de culturas y religiones, Jerusalén se abre al mundo, devela algunos misterios de la historia y esconde muchos otros. Considerada mundialmente como la cuna de la civilización, Jerusalén tiene un significado histórico para tres de las más importantes religiones y ha demostrado con los años ser irresistible no sólo para los arqueólogos, sino también para los turistas, cualquiera que sea su fe.

Algunos se sienten atraídos por los monumentos religiosos; otros, por la gran variedad de paisajes, y otros, por el fascinante contraste entre lo moderno y lo antiguo. Pero todos coinciden en un mismo encanto: recorrer las huellas de la historia desandando los mismos caminos que el patriarca Abraham hace 4000 años, que Jesús hace 2000 o que el profeta Mahoma hace poco más de 1000.



Las murallas de la Ciudad Vieja, los arcos romanos y los bastiones otomanos se entrecruzan con los modernos edificios y centros comerciales. "Aquí descansó Mahoma antes de ascender al cielo", cuentan unos y señalan la cúpula dorada que se convirtió en una de las postales de Jerusalén.

"Estas son las ruinas del segundo Templo", aclaran otros con sus ojos puestos sobre una pared milenaria. Mientras unos más allá señalan una fastuosa iglesia y aclaran: "Allí estuvo enterrado Cristo". En Tierra Santa se encuentran todas las confesiones cristianas (católicos de seis ritos distintos, ortodoxos y protestantes), el judaísmo tiene su centro religioso y político, y la presencia musulmana es imponente. De eso se trata Jerusalén, un lugar donde conviven todos. Al mismo tiempo y por separado.



Recorrer las angostas calles de la Ciudad Vieja no es sencillo. No tanto por su edificación, aún intacta con los rasgos de hace miles de años, sino por la cantidad de gente. Este sector, con sus murallas de piedra milenaria, encierra tres lugares sagrados para las mayores religiones monoteístas del mundo. La cúpula dorada del Domo de la Roca, tercer sitio de peregrinación para los musulmanes después de La Meca y Medina; el Muro de los Lamentos, venerado por los judíos, y la iglesia del Santo Sepulcro, sitio de peregrinación para los cristianos.

Por eso miles de cristianos se dirigen diariamente a pocas cuadras de la Puerta de los Leones, en el sector musulmán de la Ciudad Vieja, con objeto de emprender y revivir el Vía Crucis. "Cristo ha cambiado el mundo", explica convencida Norma, una española de 78 años que junto a un grupo de correligionarios se muestra dispuesta a desandar el camino del Calvario que la conducirá al Santo Sepulcro.




Esta iglesia, a cargo de franciscanos, griegos ortodoxos y armenios ortodoxos, representa uno de los sitios más sagrados para los cristianos y reúne a fieles venidos de todas partes del mundo (se calcula que es visitada diariamente por unas 5000 personas). Para los creyentes, en el lugar de la sepultura y resurrección de Jesús culminará su peregrinaje a Tierra Santa.

Para los judíos que llegan a la Ciudad Vieja el recorrido será hacia el Muro de los Lamentos, signo de disputa desde hace años y que simboliza el corazón del judaísmo. A simple vista representa una inmensa pared, pero el muro occidental, parte de lo que quedó del Segundo Templo de los judíos tras ser destruido por los romanos en el año 70, posee un enorme significado político y religioso. Es allí donde miles de personas que se acercan depositan un papelito escrito de puño y letra entre las piedras. Todo aquel que llegue a este sitio, celosamente vigilado por los sectores ortodoxos, podrá percibir la mística que se desprende en cada rezo.

Asimismo, el principal sector judío, que ocupa la parte sudoriental de la ciudad, contiene la Puerta de Sion, al sur de la cual se encuentra el monte del mismo nombre y la tumba del rey David, este último un sitio que antiguamente, antes de la Guerra de los Seis Días, reemplazó durante muchos años el lugar en el que los judíos se lamentaban por la destrucción del Gran Templo, cuando el actual Muro de los Lamentos estaba en poder de los palestinos.


En los alrededores

Mucho se habla de la Ciudad Vieja, pero lo cierto es que toda Jerusalén es una ciudad mágica, que aún esconde secretos, pero que también muestra encantos por doquier. Para eso es necesario empezar a caminarla también por afuera de sus murallas.

Las inmensas puertas que interrumpen el muro de la ciudad antigua permiten ingresar a otro mundo. Con tan sólo unos pasos, todo cambia. Nada es lo mismo. Un claro ejemplo de eso es la Puerta de Yafo, en cuya salida se encuentra el shopping Mamila, donde tienen sus vidrieras algunas de las marcas más reconocidas mundialmente.

Pero no todo es shopping y tumultos de gente. Aunque muchos no lo crean, en Jerusalén también es posible caminar tranquilo en medio de soñados paisajes y librados del rugido de los motores. Para tal caso es aconsejable optar por las tranquilas calles del barrio Montefiore, apostado frente a la Ciudad Vieja y con una paz envidiable. Allí, las casas respetan una fisonomía común y se erigen alrededor de un viejo molino.



Sin embargo, también hay opciones de las más diversas para quienes quieran hurgar un poco más en la historia, antigua y contemporánea. Es allí donde resulta ineludible la visita a Yad Vashem, el Museo del Holocausto. Enclavado en medio de un verde bosque, es uno de los sitios más emblemáticos de Israel, en el que un ambiente sombrío invita a recorrer los tenebrosos y oscuros años del genocidio nazi.

Por Juan Pablo Bacino
Enviado especial para



Datos Utiles

Alojamiento
Existe una gran variedad de oferta. Una habitación doble en un hotel tres estrellas se puede conseguir desde US$ 70, y en uno de cinco estrellas desde 160, según la temporada.

Visa.
Los argentinos no la necesitan si la estada no supera los 3 meses. Unicamente es indispensable el pasaporte con al menos seis meses de validez a la fecha de entrada.


Excursiones
Un tour por Jerusalén (día completo), incluyendo la Ciudad Vieja y la nueva, cuesta unos 70 dólares. Sólo el recorrido por la Ciudad Vieja cuesta 45. Hay guías en castellano.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Navidad en el mundo.. todos se preparan para el festejo

Arboles gigantes, circuitos de luces, Papá Noel por doquier... Se acercan las Fiestas y las ciudades del mundo se visten para la ocasión. Eso sí, siempre con muchas curiosidades




Cuento de luz en Medellín

Como todos los años, la ciudad colombiana se ilumina para las Fiestas. Esta vez el nombre del montaje es Un cuento de luz y está inspirado en la literatura universal. Tiene más de dos kilómetros por 10 pabellones ubicados a un costado del río Medellín. Se utilizaron 15 millones de bombitas, 5000 mallas luminosas, 7 toneladas de papel metalizado y 320 kilómetros de mangueras luminosas. Alrededor de este gran atractivo se realizarán cerca de 500 actividades y espectáculos en los escenarios culturales y recreativos más emblemáticos de la capital de Antioquia.

Los italianos los prefieren de verdad




Esta Navidad, los italianos armarán un abeto natural en lugar de las imitaciones plásticas, pero no tan grande como el árbol que instalaron hace unos pocos días en la Plaza San Pedro, de 34 metros y 94 años, por supuesto.

Según Coldiretti, la asociación que reúne a los productores agrícolas italianos, esta temporada se comprarán en Italia por lo menos seis millones de árboles naturales para la Navidad, una inversión de alrededor de 140 millones de euros.

El costo de comprar un árbol verdadero varía notablemente: va desde los 10 euros hasta más de 500, según las dimensiones, la variedad y la maceta o vaso en la que está ubicado.

¿Qué harán después con el árbol? Pensaron en todo. Si no tienen las condiciones para plantarlo en el jardín, los viveros que los venden disponen de centros de recuperación para los árboles, donde se los saca de la maceta para plantarlos nuevamente en tierra.

Villancicos en el Bosque de Arrayanes


Papá Noel también puso rumbo al sur y se instaló en los paisajes de Villa La Angostura para celebrar la Navidad. La villa neuquina organizó un nutrido programa de actividades para los visitantes entre el 15 y 25 de este mes. Incluye la realización de conciertos y espectáculos musicales al aire libre en el Bosque de Arrayanes; talleres de decoración navideña para niños (guirnaldas, pesebres, decoración de galletitas), con estrada gratuita.

Habrá villancicos en la calle principal, orquestas sinfónicas, coros y una gran decoración navideña. También se instalaron buzones especiales para que los chicos le escriban una carta a Papá Noel.

Mercados bajo nieve, en Alemania

Los mercados navideños son un clásico en las ciudades de Alemania. En el Striezelmarkt de Dresden (foto) en el antiguo mercado (Altmarkt) se reviven tradiciones que se remontan a 1434. El lugar debe su nombre al Christstollen, pan dulce con frutos secos y pasas original de Dresden, antiguamente llamado Striezel. Todos los años se celebra la Stollenfest en su honor, con un enorme desfile festivo. Un gigantesco Stollen de casi cuatro toneladas se pasea por las calles desde el palacio Zwinger, pasando por la ópera Semperoper, las iglesias Hofkirche y Frauenkirche, hasta llegar al mercadillo Striezelmarkt, donde se corta y reparte entre los presentes.

El árbol flotante de Río


El fin de semana último comenzaron las Fiestas en Río de Janeiro, cuando fueron encendidas las 3,3 millones de bombitas del mayor árbol de Navidad flotante del mundo.

En la laguna Rodrigo de Freitas (Lagoa para los amigos), entre Leblon, Gávea y el Jardín Botánico, el árbol es un clásico carioca que este año pegó un estirón: tiene 85 metros, diez más que en 2009.

La megaestructura quedará iluminada todas las noches, hasta el 6 de enero.

Nueva York, con mucho glam


En Nueva York, la Navidad se inicia oficialmente cuando se enciende el árbol del Rockefeller Center, parada obligada para los casi tres millones de visitantes que recibe la ciudad en estas fechas. El abeto, que mide nada menos que 22 metros y pesa 12 toneladas, está brillantemente decorado por 30.000 luces ­enroscadas en ocho kilómetros de cables, todas de bajo consumo (tipo LED). Lo corona una estrella de cristal de Swarovski. La historia del árbol se remonta a la década del 30 cuando, en plena recesión, los obreros empleados en la construcción del centro decoraron un pino con guirnaldas de papel, latas de conserva vacías y no mucho más.

En Asia, también de fiesta

Aunque sin mucha tradición cristiana, en los países asiáticos celebrar la Navidad está de moda. En las calles de Pekín, por ejemplo, hay un gran árbol con luces de neón.

En Corea del Sur también la Navidad es un buen momento para festejar y ayudar. Como este ejército de voluntarios y solidarios Papá Noel que saldrá a visitar y llevar regalos a bebes nacidos prematuros.

Trampas navideñas
Existen árboles de Navidad de diferentes tamaños y colores, adornados con todo lo que uno pueda imaginar, pero seguramente pocos pensaron en... ¡trampas para langostas! Sí, en la región de Maine, Estados Unidos, distintos pueblos pescadores de langostas compiten para ver quién arma el árbol más grande y más lindo con las famosas jaulitas que usan para pescar langostas. Una competencia de lo más curiosa y, además, con fines solidarios.

El árbol de la isla de Beals este año parece ser el vencedor, con un poco más de 15 metros
Fuente: La Nación, diciembre de 2010.

martes, 7 de diciembre de 2010

Las Galápagos de Perú...

En la Reserva Nacional de Paracas y a pocos kilómetros de las míticas líneas de Nazca, este conjunto de islotes constituye uno de los ecosistemas marinos más ricos del mundo




PARACAS.- Hace tres años, un terremoto seguido de un tsunami arrasó con todo. El maretazo, como dicen por acá, estrelló lanchones contra las casas, arremetió contra dos tercios de las construcciones y se internó hasta 200 metros tierra adentro.

Hoy quedan pocos vestigios de aquella pesadilla en Paracas, un pequeño puerto sobre el Pacífico, 260 km al sur de Lima. Los hoteles que quedaron reducidos a escombros han reabierto sus puertas, totalmente remodelados. También se inauguraron un par de resorts cinco estrellas, se reanudó y amplió la oferta de paseos, y el turismo retomó el impulso que venía experimentando antes del cataclismo.

Porque hasta estas costas áridas y ventosas llegaban, y llegan, visitantes de todos los rincones del mundo, curiosos por conocer uno de los ecosistemas marinos más raros y ricos que existen. Es precisamente en las islas Ballestas, un conjunto de islotes salpicados a 20 km de la bahía de Paracas, donde se concentran más de 200 especies de aves marinas, algunas provenientes de puntos tan lejanos como Cabo de Hornos o el Artico.

Así, sobre las rocas de granito se apiñan cormoranes, pelícanos, zarcillos (símbolo de las islas, deben su nombre a las dos plumitas que cuelgan al costado de la cabeza, cual par de aretes) o piqueros. Este último, llamado así porque se lanza como flecha al mar en busca de alimento, es también el pájaro guanero por excelencia.

El guano es el excremento de aves marinas y un cotizado fertilizante natural, además de haber sido uno de los principales productos de exportación de Perú en el siglo XIX, hasta tal punto que fue un detonante de la Guerra del Pacífico (por la negativa de compañías chilenas a pagar un impuesto sobre el guano). Se dice además que las islas Ballestas perdieron 30 metros de altura cuando se extrajeron millones de toneladas de este peculiar abono para despachar a Europa y Estados Unidos, a mediados de 1800.



Lo cierto es que hasta el día de hoy las aves siguen depositando lo suyo en estos enclaves, y se puede ver a los trabajadores que aún extraen el guano de manera artesanal, cargando los enormes sacos o costales en botes de madera. Por suerte, la recolección está confinada a un puñado de islotes, de modo que el olor acre y penetrante que de repente invade el aire dura apenas unos minutos.

Pero además de la variedad de aves, sobre las curiosas formaciones rocosas -que incluyen túneles, bóvedas y cuevas naturales- también retozan cientos de lobos marinos, focas y pingüinos de Humboldt, entre otras especies que conforman el gran atractivo ecoturístico de la zona (ni hablar de los delfines que muchas veces acompañan a los saltos y piruetas las embarcaciones de turistas, para deleite de los pasajeros).

Tan rica es la vida en esta bahía -en gran parte debido a las corrientes frías de Humboldt, que llenan las aguas de plancton y microorganismos- que a las islas también se las conoce como las Galápagos de Perú.

Por esa razón son un área protegida donde está prohibido desembarcar, y hay que conformarse con mirar desde las lanchas las manadas de lobos marinos que aúllan, gruñen y se pelean y, en fin, terminan haciendo el show del día.

El bonus del paseo hacia las islas está en el llamado Candelabro, un geoglifo de 130 metros trazado en la arena calcárea de un acantilado, que puede verse claramente sin bajarse de la lancha.

Hay decenas de versiones sobre el origen de este dibujo (que sí, se parece a un candelabro), desde que fue trazado por habitantes de la cultura Paracas, 500 años antes de Cristo, hasta que es obra de navegantes antiguos y piratas (que lo habrían usado para guiarse en los mares), pasando incluso por las fuerzas de San Martín (según esta versión, se trataría de un símbolo masón). Y, por supuesto, nunca faltan las teorías sobre seres extraterrestres. Las mismas que hablan de una extraña y misteriosa conexión entre El Candelabro y las más famosas líneas de Nazca, a menos de 200 km.

La Loca de la Escoba
Las hemos visto cientos de veces estampadas en remeras, gorritos, afiches y cuanto producto de merchandising pueda imaginarse. Las más conocidas son El Mono, El Colibrí, La Ballena, La Araña o El Astronauta, aunque las figuras registradas hasta el momento suman más de 300.

Las míticas líneas de Nazca ahora pueden visitarse volando en avionetas Cessna desde el aeropuerto de Pisco, a sólo 15 km de Paracas, en un viaje a todas luces más corto que si se sale de Lima (el trayecto por la ruta Panamericana, además, no es particularmente un parque de atracciones).

Y cuando, después de sobrevolar durante 40 minutos una sucesión de nubes y dunas y más nubes, aparece finalmente el primer geoglifo, hay que ver cómo sobrevienen los ¡ah! y ¡oh! de los poquitos pasajeros que caben dentro del avión. Porque no es lo mismo apreciar este espectáculo en un documental o en una foto -por poner el ejemplo más cercano- que, desde luego, presenciarlo en vivo y en directo. Y aunque algunos puedan sentirse mareados por los giros e inclinaciones que hace el piloto (para que los pasajeros de ambos lados de las ventanillas puedan ver unos 15 dibujos), la experiencia es de esas que difícilmente pueden olvidarse.

Lo asombroso es que estas extrañas zanjas, algunas realmente gigantes (El Alcatraz y El Loro, por ejemplo, miden 200 metros cada uno), sólo pueden ser observadas en su integridad desde el aire, lo cual ha despertado todo tipo de interrogantes.

Es que sobre el origen de las imágenes, descubiertas en 1927 y Patrimonio de la Humanidad desde 1994, aún se sabe poco. La tesis científica de más peso -no vamos a perder tiempo con las versiones esotéricas que siguen circulando- dice que se trataría del calendario astronómico más grande del mundo, y una de las más tempranas manifestaciones de matemática y física avanzadas. Habría sido realizado por la cultura nazca entre los años 300 antes de Cristo y 700 de esta era, y en su construcción se utilizaron herramientas rudimentarias como cuerdas y estacas.



Esta fue la explicación que impulsó la investigadora alemana María Reiche, que consagró su vida al estudio de este enigma grabado en el suelo. La Loca de la Escoba, la llamaban, porque a principios de los años 40 se instaló en el desierto equipada con una cinta métrica, una brújula, una escalera de mano y una escoba. Con esta última barrió hasta el cansancio la arenilla que cubría las líneas, al tiempo que convencía al gobierno para que restringiera el acceso público al área.

"Tengo definida mi vida hasta el último minuto de mi existencia: será para Nazca. El tiempo será poco para estudiar la maravilla que encierran las pampas, allí moriré", confesó Reiche, también llamada la Dama del Desierto, y cumplió con su palabra. Murió en 1998, cuando las líneas habían sido descubiertas y admiradas por el mundo, en gran parte gracias a su incansable trabajo y dedicación.

Por Teresa Bausili para La Nación

DE FLAMENCOS, PLAYAS Y BANDERAS
Dicen que el General José de San Martín se inspiró en los flamencos de Paracas para crear la bandera peruana, tras notar el intenso color rosado de estas aves que, con sus alas desplegadas, dejaban ver una franja blanca en el centro. De hecho, aquí se celebra cada septiembre el desembarco del prócer argentino.

La Reserva Nacional de Paracas, donde abundan las bandadas de flamencos, fue creada en 1975 en uno de los puntos más desérticos de la costa peruana, y es la única área marítima protegida del país.

Tiene una extensión de 335.000 hectáreas, de las cuales 200.000 están en el océano Pacífico. En tierra, playas de arena brillante y mares tranquilos como La Mina, Yumanque, Playón o Lagunillas son las preferidas por los limeños que visitan la zona para practicar deportes como windsurf, kitesurf y sandboard.

DATOS UTILES
Paseo a las islas

Paracas está 260 km al sur de Lima. El paseo en lancha a las islas Ballestas cuesta US$ 28 por persona, dura 2 horas y tiene dos salidas diarias, a las 8.20 y a las 10.20.

En lancha privada, el costo es de US$ 270 por hora.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Harry Potter y el secreto de su nuevo parque temático

Los juegos, que abrieron hace unos meses junto a Universal Orlando con récord de público, invitan a sumergirse en un mundo mágico de hechizos y vuelos, tan reales como en las películas





ORLANDO.- Es una verdad universalmente reconocida que todo padre de familia, poseedor de una insistente prole, necesita visitar Orlando. La meca de los niños criados en la era de la animación 3D y la realidad virtual está precisamente allí, en el centro de Florida, donde se concentran los más imponentes parques temáticos inspirados en personajes y películas que son clásicos contemporáneos. El más nuevo de todos es el sector consagrado a Harry Potter, el ex niño y ahora adolescente mago creado por J. K. Rowling, en Islands of Adventure, parque temático mellizo de Universal Studios. Hace tiempo se lo venía anunciando, con bombos y platillos, y finalmente The Wizarding World of Harry Potter abrió sus puertas en junio.

Desde ese día mágico cambiaron las relaciones de fuerza entre Universal Studios, donde están los juegos dedicados a Shrek, Tiburón, La Momia, Los Simpson y Twister, e Islands of Aventure, consagrado a los superhéroes y Dr. Seuss. La entrada principal y la boletería es la misma. Desde allí se puede tomar a la derecha hacia Universal o seguir derecho y cruzar el puente hacia Islands of Adventure. Pues bien, si hasta hace pocos meses Universal solía ser el primero de los parques visitados, y también el que concentraba mayor caudal de público, desde la apertura de Harry Potter una marea humana enfila directo hacia Islands of Adventure como llevada por una mágica flauta de Hamelin.


Sin privilegios
Claro que si el disfrute de las atracciones es inversamente proporcional a la espera previa hay que tener en cuenta que en el juego principal, Harry Potter and the Forbidden Journey (Harry Potter y el viaje prohibido), no hay magia que abrevie las colas. Ni siquiera el pase rápido que se ofrece (previo suplemento sobre el precio de la entrada) para sortear la fila común, ya que en la boletería no se aclara que este juego, el favorito del momento, está excluido de la entrada privilegiada.

En la larga fila para entrar hay tiempo suficiente para admirar la magnífica reconstrucción de Hogwarts. También hay aprendices de magos de todas las edades... Varios chiquitos, vestidos como Harry y sus amigos, terminan por tirar la toalla ante el lento avance: y tal vez ganen un tiempo valioso para visitar el resto del parque, ya que este juego -absolutamente espectacular por velocidad y efectos- es más adecuado para los admiradores más crecidos de Potter & Cia.

Como Megan, una adolescente pelirroja de 15 años que llegó desde Virginia enfundada en una túnica con el logo de Slytherin y decidida a vivir en primera persona la magia de Hogwarts: "Es que lo leo desde chica", comenta en una charla improvisada mientras examina cada detalle del corredor que lleva hacia el interior del castillo. Por las edades en la fila, son varios los lectores de Potter de la primera hora, y también los miniaprendices que visten túnica y anteojos redondos, con una cicatriz en forma de rayo pintada sobre la frente. Paso a paso se va descubriendo el despacho de Albus Dumbledore, la clase de Defensa contra las Artes Oscuras, la sala común de Gryffindor, los retratos parlantes, todo recreado con una minuciosa atención hacia los detalles.

Finalmente llega la hora de subirse al juego, ajustarse las barras de seguridad sobre los hombros y salir literalmente a volar. A toda velocidad, los carritos se desplazan y se sacuden entre gigantescas pantallas 3D que dan la impresión de entrar en la película: no es una montaña rusa, sino un viaje entre la recreación de escenas inspiradas en los libros y las películas del personaje. La tecnología usada es de KUKA Robotics, de origen alemán, que permite a los asientos de cada participante girar sobre sí mismos sostenidos por un brazo robótico: así van desfilando frenéticamente los dementors, un partido de quidditch, el vuelo alrededor de Hogwarts, el bosque prohibido, la araña Aragog, un robot de animatronic que arroja humo por las fauces y, una vez terminado el juego, ya sin robots a la vista, el imprescindible gift shop bautizado Filch´s Emporium of Confiscated Goods, es decir el emporio de objetos confiscados por el malévolo preceptor Filch. Una auténtica proeza técnica a la que dan ganas de subir nuevamente apenas se puso un pie en tierra.

Otros dos juegos completan la oferta del sector: el más fuerte es el Dragon Challenge, una montaña rusa doble e invertida que existía en Islands of Adventure y fue reformulada para el sector de Harry Potter, convirtiéndola en un desafío entre dos dragones, el Chinese Fireball y el Hungarian Horntail. Durante la fila se pueden ver las banderas del Torneo de los Tres Magos, la cabaña de Hagrid y el auto volador de los Weasley. Y después, a toda velocidad, durante dos minutos y veinte segundos los dragones circulan por vías adyacentes y varias veces dan la impresión de estar a punto de chocar, mientras los pies de los participantes voladores subidos a los dragones prácticamente se rozan por la cercanía.

Los más chicos y los menos aventureros se sentirán más cómodos probablemente en el tercer juego, el Hippogrif´s Flight o Vuelo del Hipogrifo, también una reformulación del existente Flying Unicorn. Esta montaña rusa familiar se inspira en Hagrid, el gigante que enseña a los jóvenes magos a volar sobre un Hipogrifo en su clase sobre las Criaturas Mágicas. Muy corto, lo más lindo es sin duda la vista área de todo el sector Harry Potter en el comienzo del recorrido.



Hogsmeade, casi real
La ambientación del Wizarding World of Harry Potter es digna de Disney, el único parque de diversiones donde se ve el mismo amor por los detalles. Un logro que se refleja en la calle principal de Hogsmeade, el pueblo mágico reconstruido en Islands of Adventure: a escala real, al menos según cabe imaginarlo, su único inconveniente es la incapacidad para recibir la cantidad de gente dispuesta a visitarlo. En los días más concurridos hay que hacer cola en la puerta de cada negocio, como el local de varitas mágicas de Ollivander, que incluye un mini show en el que la varita elige al mago, exactamente como en los libros. También atrae Zonko´s, local de chascos como el de los gemelos Weasley, y sin duda Honeydukes, negocio de golosinas donde se consiguen las famosas ranas de chocolate (se pueden comer sin temor, porque no se mueven) y las más famosas aún grajeas de todos los sabores de Bertie Bott´s (y a no confiarse, porque hay sabores auténticamente espantosos). Parece que una con gusto a pescado tomó por sorpresa a una chiquita émula de Hermione, al menos a juzgar por la cara de espanto nada fingida con que arroja el confite, entre las risas de sus hermanos mayores más informados de los secretos mágicos de las pastillitas en cuestión...

Por Pierre Dumas

Datos Utiles
Horarios
Universal Studios e Islands of Adventure abren todos los días, a las 9, y cierran, según el día y la estación, entre las 18 y las 22. Los horarios se pueden consultar en www.universalorlando.com

Precios
El pase diario, con acceso a los dos parques, cuesta 112 dólares para los adultos y 104 para los chicos. El pase de dos días, 135 y 122, respectivamente. El pase Express Plus permite evitar las filas habituales por un pago extra que puede ir de 26 a 70 dólares, según la demanda, por persona. Pero conviene consultar qué juegos están incluidos en la boletería o en la Web del parque.

Requisitos
Las atracciones requieren también requisitos mínimos para participar. Para Harry Potter and the Forbidden Journey, la estatura mínima es de 1,20 m. El Dragon Challenge requiere 1,37 metros, y el Flight of the Hippogriff por lo menos 0,91 metros.

UNIVERSAL, PARQUE DE PELICULA
Dado que el cine y la televisión son la especialidad de Universal, Harry Potter no es el único personaje ni la única serie de películas que inspiró uno de sus sectores. La parte más tradicional del parque es un auténtico homenaje a los grandes éxitos del cine, desde clásicos como Tiburón, con la reconstrucción del pueblo costero de Amity y el temible tiburón gigante (nadie deja de sacarse una foto entre sus fauces), hasta novedades como Shrek, con un espectáculo 4D para sentirse como andando al lado del Burro y el ogro verde. También hay un sector para la romántica ET y su vuelo nocturno en bicicleta; para las tremebundas tormentas y tornados de Twister (una de las mejores atracciones), y para la terrorífica La venganza de la Momia. También hay que visitar Disaster!, una atracción centrada en la creación de efectos especiales de películas célebres: a pesar de que es necesario seguir explicaciones en inglés, la experiencia vale la pena.

RECUERDOS HECHIZANTES
El auténtico aficionado no puede sino tentarse con la multitud de gadgets y recuerdos inspirados en el mundo de Harry Potter. Desde las túnicas de las cuatro casas respectivas -Gryffindor, Slytherin, Hufflepuff y Ravenclaw, a 100 dólares cada una- hasta remeras de rugby de Gryffindor (48 dólares) y las varitas mágicas de distintos modelos, según correspondan, por ejemplo, al propio Harry, a Dumbledore, a Sirius Black o al mismísimo Voldemort (30 dólares cada una). En peluche, lo más lindo es la réplica de Hedwig, la lechuza de Harry y el perro de tres cabezas Fluffy (30 dólares). Además hay escudos metálicos de las cuatro casas de Hogwarts, una réplica del ojo de Ojoloco Moody, tazas, remeras y chascos.
Fuente: La Nación, domingo 5 de diciembre de 2010.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Hotel Boutique al estilo Versace...

En Miami, ciudad de lujo y consumo desmedido todo es posible, incluso vivir unos días de glamour como el mismísimo Gianni Versace....




MIAMI.- El hotel The Villa by Barton G, que abrió hace apenas unos meses en lo que fue la casa del millonario diseñador de ropa en pleno Miami Beach, mantiene intacta la decoración original.

"Conservamos el legado de Versace, invertimos mucho en decoración", cuenta Shelley Acoca, una de las anfitrionas, en un recorrido por el hotel boutique de apenas 10 suites.

Después de atravesar las escalinatas de la gran mansión blanca, que se hizo aún más conocida porque a metros del ingreso fue asesinado en 1997 Versace, se entra en un mundo exquisito.

Es un hotel caro y exclusivo, de eso no hay dudas, pero definitivamente parece un museo, con un estilo cargado, fastuoso, pero también muy acogedor.

Las paredes están decoradas con técnicas de mosaicos hechos a mano, hay frescos en los techos, y mármol y oro en los inmensos baños. Vajilla de porcelana exclusiva, mayordomo privado y atención superpersonalizada.

Ahora no se aceptan visitas guiadas, como hace unos años, sólo acceden los huéspedes y los comensales del restaurante, con estricta reserva previa.

Cada una de las suites tiene una decoración diferente. Sin duda la más impactante es la que usaba el diseñador, de 110 m2. Hace apenas unos días se abrió para huéspedes. Tiene una cama doble king size (sí, enorme), siete placares, paredes espejadas, tres balcones con vista al mar, frescos en las paredes y el techo. Para vivir la experiencia en esta habitación hay que desembolsar 10.000 dólares por noche. Si anda corto con el presupuesto, las otras suites cuestan desde 800 dólares la noche.



Una opción claramente más económica es ir a comer. Eso sí, abstenerse de ordenar los platos con caviar, que cuestan desde 350 dólares.

La Casa Casuarina es una de las construcciones más antiguas de la zona. Fue levantada en 1930 a imagen y semejanza del Alcázar de Colón, en Santo Domingo.

Después alojó a artistas hasta que en 1992 la compró Versace, la restauró y le incorporó el área de la pileta y el jardín.

Cuando Versace fue asesinado la casa se convirtió en un club privado, hasta que a fines del año último el empresario y restaurador norteamericano Barton G. Weiss se hizo cargo de la mansión, la renovó con una inversión millonaria y la abrió como hotel, pero conservando la tradición del excéntrico diseñador.

Datos Útilies
Ubicación
1116 Ocean Drive - Miami Beach, FL 33139. Sólo con reservas previas.

Tarifas
Alojamiento, desde 800 dólares la noche. La suite de Versace, 10.000 dólares

Restaurante, platos en promedio US$ 50

Fuente: La Nación, noviembre de 2010.

martes, 30 de noviembre de 2010

Buenos Aires, intervenida por artistas....

Fábricas, shoppings y bibliotecas sirven de escenario para propuestas que movilizan al público.



Tribunales. Un coro canta obras cuyas canciones refieren a juicios


Mirar la Ciudad. Los espacios de siempre, los que conocemos todos, los que hacen posible que la vida funcione. Pero intervenidos. Es la propuesta de Ciudades Paralelas, un festival artístico internacional en el que viajan las ideas. La primera parada fue en Berlín; desde el sábado y hasta el 5 de diciembre se hace en Buenos Aires y luego en Varsovia y Zurich.

El proyecto es de Lola Arias y Stefan Kaegi, que trabajaron con ocho artistas de diferentes nacionalidades con experiencia en intervenciones urbanas. “Queríamos salir de la claustrofobia del teatro y pensar las ciudades como un escenario vivo”, explica ella. Y sigue: “Es lo que sucede con ciertos espacios que proponen una situación donde uno es como un actor que representa un rol”. La experiencia se organiza en tours que tienen diferentes días y horarios (ver Lo que fue y será). “Que la gente se mueva por la Ciudad también es parte de la obra”, apunta Arias.

Tour 1: Comienza en la Biblioteca Nacional. “Los espectadores escuchan una obra que recorre párrafos de distintos libros, invita a leer textos y a contemplar el maravilloso edificio, sus vistas, los otros lectores”, describe Arias. Y continúa en el hotel Ibis Congreso. “En los cuartos de hotel pasa siempre lo mismo. El huésped se va, las mucamas entran a la habitación y encuentran los rastros del que estuvo ahí. La idea es que el espectador ingrese a la habitación y, a partir de videos, fotos, cartas y poses pueda reconstruir la historia de cinco mucamas”, sigue.

Tour 2: En Plaza Italia se aborda un minibús que traslada a los espectadores a la fábrica de la famosa cera Suiza, en Munro (en Berlín utilizaron las instalaciones de Mercedes Benz). “A diferencia de las excursiones del colegio, que apuntaban al proceso de elaboración, mostramos las experiencias subjetivas de cada trabajador, desde el jefe hasta la mujer de la limpieza”, cuenta Arias.



Coreografía. La que practica la gente, guiada desde un aricular.


Tour 3: En los pasillos del Palacio de Justicia de la Nación, un coro amateur interpreta obras que mezclan liturgia renacentista con relatos de juicios y sentencias. Y continúa en un shopping. “La idea es que los espectadores hagan un radio ballet, una especie de coreografía colectiva, con indicaciones que recibirán a través de una radio con auriculares”, ilustra Arias. Una experiencia íntima y grupal al mismo tiempo.

Tour 4: Transcurre en la estación Palermo del ferrocarril San Martín y busca emular eso que, de una manera u otra, hacemos todos: imaginar la historia y los pensamientos de los compañeros de viaje. “Son cuatro escritores que observan lo que está sucediendo y lo convierten en relatos en vivo, que se proyectan en pantallas gigantes”, relata Arias.

Tour 5: Es la sublimación del voyeurismo. Mirar las ventanas de un edificio de viviendas de la calle Beruti durante el Prime Time , y escuchar lo que sucede en cada uno de los departamentos, equipados con micrófonos.

Tour 6: Invita al espectador a una terraza, un mirador, desde el que un músico ciego describe su manera de vivir la Ciudad sin verla. Los sonidos, los olores, las huellas en el suelo.

En paralelo habrá actividades en la Galería Pasaje 17 (donde además funcionará un centro de informes), y en Proa.


Por Einat Rozenwasser para Clarín, noviembre de 2010.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Gratís a Mar del Plata..

Viajarán gratis los turistas extranjeros que lleguen por Aerolíneas Argentinas y quieran conocer Mar del Plata. Se promocionará a la ciudad como destino turístico en todos los vuelos de la empresa


MAR DEL PLATA.- La ciudad abre las puertas a la XX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, que reunirá aquí a mandatarios de América latina, España, Portugal y Albania, el jueves y el viernes próximos. Pero el objetivo es que el encuentro con visitantes de otros países no dependa de grandes acontecimientos; por un acuerdo entre el municipio y Aerolíneas Argentinas, los viajeros que lleguen desde el exterior por esta línea aérea dispondrán de pasajes gratuitos para volar desde Buenos Aires hasta esta ciudad.

Firman convenio con Aerolíneas para permitir a los turistas extranjeros conocer nuestra ciudad sin cargo.
En este marco, el jefe comunal expresó que "los turistas extranjeros que lleguen al país en vuelos de Aerolíneas Argentinas, tendrán costo cero para venir a Mar del Plata. Cada turista que llegue a Buenos Aires proveniente de cualquier país del mundo no va a tener costo para visitar la ciudad".
"Se trata de una acción promocional para el turismo internacional muy significativa. Queremos ser claros en nuestro reconocimiento a aerolíneas y su gerente comercial y a esta gestión que ha sido minuciosamente llevada acabo por Pablo Fernández. Es la primera vez que existe esta forma promocional", dijo.
En este sentido, manifestó que "Buenos Aires está concentrando mucho turismo internacional. Hay gente de distintos países que la visitan y empezar a vincular la venida a la Argentina con una posible venida a nuestra ciudad es muy significativo para la hotelería, los servicios de Mar del Plata y para los trabajadores marplatenses de distintos rubros".
En la misma línea, Gustavo Pulti indicó que "esto se pliega a una estrategia de trabajo en común que tenemos la nación, la provincia y el municipio. Nos hemos propuesto el desarrollo del museo de Arte Contemporáneo, el de la Escollera Norte, la inscripción de Mar del Plata en los grandes acontecimientos internacionales y ahora llevamos a cabo este paso cualitativo para Mar del Plata como sede promocionada para poder recibir mayor cantidad de turismo extranjero".

Fuente: codigomardelplata.com

martes, 23 de noviembre de 2010

Hoy: Visita guiada a la Casa Rosada...

Es uno de los edificios públicos más emblemáticos del país, en sus dependencias se deciden los destinos de la Nación y por sus pasillos caminaron las máximas autoridades de la Patria. Te invitamos a un recorrido por las principales salas. Además, te damos información sobre las visitas guiadas.



Conocida popularmente como Casa Rosada, la Casa de Gobierno de la Argentina esconde tantos misterios como leyendas surcan cada una de sus baldosas. Si bien es uno de los sitios más renombrados del país, muy pocos argentinos conocen su interior a pesar de que, cada fin de semana, es posible realizar visitas guiadas.

Inaugurado oficialmente en 1898, durante la segunda presidencia de Julio A. Roca, la esencia de la construcción fue sufriendo modificaciones que, incluso, alteraron su simetría. La sede del Poder Ejecutivo ocupa el solar que, en 1580, Juan de Garay adjudicara al Fuerte de Buenos Aires. Recién en 1884 llegaría desde Italia el ingeniero Francisco Tamburini, contratado por el Estado Nacional, quien le daría a la existente Casa de Gobierno el carácter de palacio. Si bien el estilo puede vincularse con el “neorenacimiento italiano”, lo cierto es que tiene características que le otorgan un carácter ecléctico.
La sede gubernamental tiene algunas características puntuales que la distinguen con identidad propia. El color rosado de sus muros externos, por citar un ejemplo, la distancia del resto de los palacios de gobierno de Argentina y del mundo que conllevan tonalidades neutras y convencionales.

La visita.
Los fines de semana es posible acceder, de manera libre y gratuita, a las visitas guiadas que son conducidas por los Granaderos, el histórico cuerpo creado por el Gral. José de San Martín que hoy cumple funciones de Guardia Presidencial.

Los visitantes acceden a la sede de la primera magistratura del país nada menos que por los pórticos de Balcarce 50, dirección postal del Gobierno Nacional. Una vez en el hall de ingreso se accede al Hall de los Patriotas, donde se pueden admirar pinturas y retratos de distintos héroes latinoamericanos.

En el primer nivel, luego de ascender por unas imponentes escaleras de mármol, se llega al Salón Mujeres Argentinas del Bicentenario (creado por la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner) dónde conviven retratos de Eva Perón, Alfonsina Storni, Alicia Moreau de Justo y Tita Merello, entre otras emblemáticas mujeres de la historia argentina.

El Salón Sur es otro de los puntos salientes de la recorrida. En él se suelen comunicar importantes anuncios y se celebran las conferencias de prensa. Originalmente se lo denominaba Salón de Recibo, ya que allí se recibía a los asistentes a las ceremonias protocolares.

Más adelante se visita el Salón Blanco que es, sin lugar a dudas, el que se lleva todas las miradas. Por allí desfilaron los personajes más importantes de la historia argentina y se celebraron los actos de mayor trascendencia: asumieron presidentes y ministros, y hasta se realizaron conciertos musicales. Si bien su tamaño real es menor al que transmiten las imágenes de la televisión, este espacio es imponente. Rodeado de espejos, molduras doradas y paredes blancas e inmaculadas. La cabecera presenta un importante frente ornamental en forma de chimenea sobre el cual se encuentran el busto de la República, esculpido en mármol de carrara por el artista italiano Ettore Ximenes, y el Escudo Nacional, realizado en bronce y apostado sobre placas de mármol.




El Patio de las Palmeras se presenta en las entrañas mismas de La Rosada dando un respiro con fuentes y palomas a la vida de oficina que encierra el palacio. Tiene líneas italianizantes y sus pisos son de cerámica inglesa.





Uno de los momentos más inquietantes de la visita es descubrir el Despacho Presidencial. Serpentear, a pocos metros, el emblemático Sillón de Rivadavia y observar, a prudente distancia, los objetos de la Presidenta de la Nación es una experiencia que, más allá de banderías o ideologías, no deja de emocionar.


El imperdible de la visita es salir al Balcón que riega la Plaza de Mayo. Famoso por el uso que le diera el Presidente Juan Domingo Perón para hablarle al pueblo, ese rectángulo histórico regala una mirada diferente de la plaza y de sus edificios más emblemáticos.

Sobre el final, se suceden el Hall de Honor (Galería de los Bustos) donde se pueden ver las esculturas que recuerdan los rostros de los presidentes constitucionales, las Escaleras de Honor de Francia e Italia, el Ascensor Presidencial con todos sus lujos y la Explanada que da a la calle Rivadavia por donde ingresa cada día la Presidenta.

Recorrer la Casa de Gobierno es una experiencia única, emotiva y trascendente, ideal para hacer en familia. Los espacios conocidos a través de fotos y videos se abren al visitante curioso que sabe apreciar el valor de aquellos rincones que encierran los destinos del país y las claves de su historia.

Datos Útiles
Sábados, domingos y feriados de 10 a 18 hs. Cada veinte minutos parte un contingente.
Ingreso por Balcarce 50.
Duración total del recorrido: 30´
Se permite tomar fotografías.
Acceso libre y gratuito.

Por Pablo Mascareño para lugaresdeviaje.com


¿Hiciste la visita? Contanos tu experiencia.

Descubrí qué más podés hacer en Buenos Aires y otros museos que vale la pena visitar en http://www.tnt.travel/

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martes, 16 de noviembre de 2010

Verano 2011: Mar del Plata renovada...

Esta vez la temporada arranca más temprano y con alfombra roja, tendida para reyes y presidentes que entre el 4 y 5 del mes próximo pondrán a la ciudad en la vidriera internacional como sede de la XX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado. Un acontecimiento que acaparará la atención de la prensa mundial y que, además, compartirá marquesina con la cartelera teatral que también arrancará en la primera semana de diciembre, casi como continuidad del Festival Internacional de Cine.


Apertura de gala para un verano más que prometedor en el principal destino turístico del país. Los operadores saben bien que el tipo de cambio aleja cada vez más a playas muy tentadoras para la clase media alta argentina, como Brasil y Uruguay. Entonces acomodan su oferta para un perfil de viajeros más exigente. En principio, y al igual que el resto de los balnearios de la costa atlántica, el compromiso inicial es el de suba de precios moderada. Por aquí entienden bien que a la hora de elegir el lugar de descanso, los turistas argentinos valoran las playas marplatenses y su amplia agenda de actividades y espectáculos, pero también que no descuidan el bolsillo.



¿Con qué se encontrarán este verano? Sin duda, con una Mar del Plata que suma atractivos y, como es una constante desde hace varias temporadas, vuelca mayoría de esfuerzos y novedades en el frente de costa.

La visita de los jefes de Estado requiere algunas obras de maquillaje, lejos de aquellas profundas y radicales que se concretaron en 2005, en vísperas de la IV Cumbre de las Américas. Ahora, el primer objetivo es mostrar espléndido todo el circuito de cara al mar. Para eso el municipio iniciará un plan de remozamiento de parques y plazas del sector, que deberá estar completado en dos semanas, con espacios verdes renovados y muy floridos.



En ese recorrido aparece involucrado el sector de Punta Iglesia, a pocos metros del complejo del Casino Central. El primer paso, que estará listo para este verano, es iluminar y equipar el muelle de pesca. Malecones de agua, cestos y mobiliario urbano prometen cambiar la imagen del sector que fue, hace más de un siglo, el primer puerto de la ciudad. El escenario se integrará así a la Plaza de las Américas.

Un proceso similar se da en el circuito de Varese a Cabo Corrientes. Ya en 2009 se dieron allí los primeros cambios. Las obras continuaron sobre las barrancas, donde se construyeron rampas y donde se inaugurará, frente al primero de los paradores, una construcción que incluye salón de fiestas, restaurante, drugstore y estacionamiento.

El sector también se posicionó como favorito para la práctica de deportes náuticos. Hay bajadas para las embarcaciones y la guardería forma parte del proyecto integral.



Los visitantes también tendrán este verano más y mejores opciones a la hora de alquilar departamentos. Mar del Plata es un verdadero obrador. Las cifras hablan de más de 300 obras en marcha. Antes del inicio de este verano se inaugurarán más edificios de categoría que, ante la saturación del frente costero, encontraron espacios en otros tradicionales y cotizados barrios. La opción, como se percibe desde hace dos años, encontró buena aceptación en el mercado.

Ese mismo ritmo se puede percibir en el rubro gastronómico, que se expande tanto por tradicionales paseos como por rincones perdidos que ganan fama a partir de buenos platos que allí se sirven. La zona de Güemes y sus inmediaciones es de las favoritas para los inversores. Además, varios restaurantes históricos remodelaron o mejoraron instalaciones. Y en algún caso le dan vida a casonas históricas, como ocurre con un inmueble de piedra a la vista en avenida Colón y la costa.

Un esfuerzo similar se ha percibido en la hotelería, donde los nuevos establecimientos son pocos, pero por decenas se cuentan los que apostaron a mejorar sus habitaciones y servicios.

Otra inversión fuerte y llamativa se verá en el rubro teatral. Las salas Neptuno y Lido, sobre la calle Santa Fe al 1700, fueron remodeladas y ahora forman parte de un complejo que tiene un nuevo integrante: el teatro Bristol, que con 500 butacas ocupa el espacio que hasta hace algunos meses era parte de una galería comercial y recupera para los artistas el mismo lugar donde hasta mediados de los años 80 funcionó el teatro Astral.

Por esas salas se repartirán, durante la temporada, Los Nocheros, Juan Pablo Geretto y Coco Silly. La cartelera de espectáculos promete ser amplia, pero con una particularidad: el género revisteril pierde presencia y se afianzan las obras de texto y los musicales. El rubro quedó aquí en manos de Carmen Barbieri. Aunque se estima que la taquilla la dominarán Alfredo Alcón y Guillermo Francella, con Los reyes de la risa.

Además hay una serie de recitales programados en la ciudad, la mayoría con grandes figuras nacionales del rock, que se repartirán entre el Estadio Polideportivo y en discotecas.



Estas y otras novedades se promocionaron días atrás en la Feria Internacional de Turismo (FIT), donde la ciudad hizo otro esfuerzo para tentar a operadores extranjeros y ganar mayor presencia en el mercado internacional. El stand era una réplica a escala del edificio del Casino Central e incluía mesa de ruleta real para que los asistentes probaran suerte. Como para que, entre apuestas por plenos y chance, entren poco a poco en clima de lo que el verano les reserva en Mar del Plata.

Por Daría Palavecino para La Nación, noviembre 2010.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Mendoza: Volcanes extinguidos de la Payunia...

El desierto negro de la Payunia, único en el mundo, es apenas una porción de esta sorprendente área volcánica protegida donde se levantan 830 conos extinguidos. Un lugar complejo, bello y poderoso, valorado como un tesoro por los científicos que exploran la vida actual y encuentran en ella un testimonio del pasado.


Dijo Mario Benedetti cierta vez: “En algunos oasis, el desierto es sólo un espejismo”. Quién sabe si el poeta y escritor uruguayo anduvo por aquí, pero bien le cabe a la Payunia todo el esplendor de su frase. Ubicada unos 180 kilómetros al sudeste de Malargüe, la reserva natural más grande de Mendoza abarca 442.996 hectáreas y su nave insignia es, ante todo, un lugar que sorprende a quien llega por primera vez esperando ver sólo algunos volcanes y suelos áridos.

Verdadera joya para los científicos, la Payunia posee de más de 2000 conos en toda la región (algunos realmente perfectos), en tanto los 830 picos del estricto sector protegido se levantan en medio de suelos multicolores, fauna y flora autóctona. Sectores de una singularidad vigorosa, como Pampas Negras, muestran una superficie única en el mundo por forma y dimensión, y extensas coladas basálticas comparables con otras presentes en Islandia, Hawai y... Marte. El requisito es entonces tener los ojos siempre abiertos y el dedo índice ágil para la fotografía, para disfrutar de los paisajes y enseñanzas del rincón más curioso del sur mendocino.

Rojo, negro, amarillo y el imponente azul del Payún Liso detrás, con 3680 mnsm.



FUSION GEOLOGICA Podría decirse que todo Malargüe es un área de transición geológica: en pocos kilómetros es posible encontrar restos de vida humana, fósiles marinos y otros terrestres. Por ejemplo, se están estudiando huellas en las cuevas de Manzano y las bardas del cerro Mesa, que hablan de humanos con unos 12 mil años de antigüedad. De ser así se estaría frente a una de las más antiguas poblaciones de América. Muy cerquita, fósiles marinos de varios períodos y otros de tipo continental terrestre (como el ictiosaurio del período mesozoico-jurásico hallado en Manqui-Malal) yacen bajo la misma tierra.

La diversidad geológica hace única a la región, que puede mostrar –a diferencia de otros sitios– “fenómenos sobre fenómenos”, es decir, distintas explosiones volcánicas, distintos restos fósiles, distintos vestigios de la antigüedad, unos sobre otros en un mismo lugar. Cabe conjeturar que si hubo vida humana hace unos 12 mil años y estos volcanes tuvieron su mayor actividad entre once y siete mil años atrás, aquellos ancestros fueron espectadores directos de los brutales estallidos y movimientos del suelo, ante paisajes de ríos de lava y cielos de ceniza. En esa singularidad, la Payunia es una gran ventana a la formación de la tierra, un territorio que aseguran está en “lista de espera” para ser declarado pronto Patrimonio de la Humanidad. “Cuando la placa oceánica se introdujo debajo de la continental, elevó la Cordillera de los Andes y tomó un ángulo muy profundo que hizo presión directamente sobre el magma. Desde ese momento empezó a provocar escenarios para volcanes, en lo que se conoce como el Corredor de Fuego, mencionados como de retroarco, es decir que empezaron a explotar mucho después por la zona posterior a los picos cordilleranos que tienen millones de años.” Esa placa que estaba abajo nunca se quedó quieta, sino que con cada movimiento producía en la zona una gran cantidad de cámaras magmáticas que tiempo después salieron con furia por medio de estos volcanes.

LA EXPERIENCIA La propuesta invita al Circuito Volcánico, que puede llevar uno o varios días, alternando campamentos y exploraciones en el cielo con aparatos especiales del Observatorio de Rayos Cósmicos Pierre Auger, otro orgullo local. Nuestro recorrido, de día y medio, comienza en plena ciudad cuando Germán Cara, guía de Aires de Libertad, propone llegar a lo que él denomina “lo mejor” de Malargüe: “Si bien tenemos territorios espectaculares como la Caverna de las Brujas, los picos cordilleranos, lagunas y aguas termales, hay otras cavernas, lagunas, montañas y termas en varios lados del país y el mundo. Pero un territorio como Payunia no hay en todo el planeta”, asegura.

La salida implica levantarse temprano para llegar en dos horas a la reserva, recorriendo la mítica RN 40. La llegada a La Pasarela, un majestuoso cañón lávico de dos kilómetros y medio que es la puerta de entrada al mundo de los volcanes, es lo primero que llama la atención: al estallar uno de los volcanes desprendió lava basáltica que salió de mucha profundidad y corrió, compacta, como un mármol negro lustrado con cera.

Esta formación, llamada pâhoehoe por los hawaianos, avanzó provocando cavernas internas dadas por el enfriamiento del ambiente, mientras su río principal seguía adelante. Cuando se encontró en el camino con el río Grande, lo pasó de largo cortándolo y formó un dique natural. Con el tiempo, el agua de deshielo comenzó a subir y su temperatura primero solidificó ese otro cauce de lava incandescente y luego lo resquebrajó, metiéndose en las grietas hasta hacer de ellas este gran cañadón.

La cita siguiente a La Pasarela es Pampas Negras, un horizonte cubierto de areniscas y pequeños trozos de rocas de un negro poderoso esparcidas a través de nubes oscuras a muy baja altura. Una media hora después se llega al volcán Las Bombas, exhibición de gotas petrificadas que fueron eyectadas de los cráteres, todo un testimonio de lo que ocurrió cuando las erupciones eran frecuentes. Regadas sobre la cara oriental, las “bombas” soltadas al cielo –que al solidificarse cayeron con perfectas formas circulares– hacen estremecer a cualquiera que las toque, con ejemplares cuyos diámetros van de unos centímetros a un par de metros.

La parada siguiente nos lleva a Los Colores, nombre que resume los rojos, negros y azules del suelo, mezclados con el radiante amarillo de los coirones (una de las pocas especies vegetales que soportan estos suelos) y un cielo habitualmente azul. Esa gran pintura de tonalidades llamativas da paso al Museo de Cera, nombre que desplazó al original Los Troncos, donde se encuentran figuras curiosísimas, especialmente de animales (un topo, dos ballenatos, un zorro) sobre el filo de una ladera rojiza, mirador de otros conos lejanos. A esa altura uno ya encuentra formas en todo lo que ve.

La hora del almuerzo encuentra al grupo camino del Real del Molle, un arbusto de unos ocho metros de diámetro que a simple vista parece feo y no dice nada. Pero un par de datos hacen que se lo mire con otros ojos y la imaginación vuele un rato: “Hay investigaciones que le dan unos 500 años, y como es la única planta que ha crecido más de un metro de altura, se sabe que aquí descansaban las poblaciones antiguas. Sí, justo donde estamos nosotros”, completa el guía.

El cañón lávico La Pasarela, la puerta de entrada al mundo de los volcanes.


RIOS DE LAVA Cae la tarde y es tiempo de pensar en el descanso. Ante la atenta mirada de los gigantes, el campamento volcánico comienza a ser realidad, pero antes queda otra visita. Acompañado de las figuras inmóviles del Payún Matrú, a más de tres mil metros de altura y con nueve kilómetros de diámetro en su cráter, la llamativa silueta del volcán Herradura y el pico máximo del lugar, los 3680 msnm del Payún Liso, el camino nos lleva al Morado Norte. Este volcán de tonos rojizos es uno de los grandes protagonistas del lugar por ser responsable de la lluvia de lapillis más grande del planeta. Se trata de cenizas volcánicas expandidas como pequeñas piedritas hasta el infinito, producto de un fenómeno que supone la existencia del gas en la erupción. Subdividida en partículas muy chiquitas, esa “pluma volcánica” fue arrastrada por los vientos y desparramada a mansalva como una lluvia sobre el suelo malargüino.

“Este es apenas uno de los fenómenos que se dieron en la zona. En 2008 hubo un congreso de vulcanología donde se encontraron nuevas evidencias, como los siete ríos de lava superpuestos. Allí se destacó la riqueza del lugar, que no sólo tiene muchos volcanes sino una gran diversidad entre ellos, lo que le otorga una importancia científica clave para el estudio de la tierra a nivel mundial. Entre esos ríos de lava está el más largo del planeta, de 185 kilómetros.” Esa colada que menciona Germán Cara llega hasta la cuenca del río Salado-Chadileufú, en la provincia de La Pampa, lo que da cuenta de la magnitud que tuvo en su momento.

Si bien hubo aquí muchos tipos de erupciones, generalmente han sido de características explosivas y piroplásticas. Hubo también de carácter implosivo e hidromagmático: al estallar el volcán estaba sumergido bajo ríos subterráneos y quizá debajo del océano (la región tuvo dos entradas del Atlántico y una del Pacífico), por eso al salir la lava entró el agua y petrificó las “tuberías” por las que salía caliente, generando muchas chimeneas que se pueden ver en la superficie.

Ya es tarde y la aventura concluye por hoy. Después de armar las tres carpas llega el asado en horno de barro, y es tiempo de chistes, anécdotas y el recibimiento de la luna llena acompañado del sonido de los bombos legüeros. Algunos zorros grises comiendo las sobras distraen el sueño, pero el cansancio es grande y finalmente vence. El grupo que está de visita se duerme, mientras algunos recorremos las imágenes del día y de esa historia escalofriante con la sensación de tener más claro aún el lugar minúsculo que ocupamos en la naturaleza. La mañana siguiente muestra a Febo naciendo detrás de los volcanes, y basta saber que aún queda la vuelta para volver a estar atento y descubrir algo más de ese mundo alucinante de los gigantes dormidosz
Por Pablo Donadio para Página 12, noviembre de 2010.

jueves, 11 de noviembre de 2010

El valle escondido... Cochamó!

Ríos turquesas, paredes de granito, bosques milenarios de alerces... Además de sus paisajes deslumbrantes, este rincón secreto y de difícil acceso es un paraíso para los escaladores ...



(El Mercurio /GDA).- Este valle no debería estar aquí, resplandeciendo como un tesoro esmeralda y siempre verde al final de este Arco Iris. Si todo hubiese salido como alguna vez estuvo planeado, esta exuberante selva valdiviana encajonada entre inmensas paredes de granito se habría convertido en una extensa pampa abierta por los incendios que los ex habitantes de la zona provocaron durante la década del 40, buscando aumentar la explotación ganadera del valle.

Tampoco deberían estar acá los bosques de mañíos, lumas, canelos, coigües e impresionantes alerces de más de tres mil años, especie que cubre un 25% del valle: tendrían que haber caído bajo los golpes de hacha primero y el rugir de las humeantes motosierras después, como parte de la explotación forestal que se ha intentado desarrollar aquí desde 1900. Actividad que nunca se realizó a niveles industriales, debido a la falta de caminos: la única vía de acceso terrestre que posee el valle sigue siendo un irregular sendero recorrido por arrieros patagones desde hace casi 200 años. La misma vía que estaría a punto de convertirse en una cómoda ruta diseñada por el gobierno de Ricardo Lagos, si todo hubiese resultado como fue planeado. Un camino donde autos y camiones podrían recorrer los escasos 46 kilómetros que separan la Argentina del estuario del Reloncaví.

Si todo hubiese salido como estuvo planeado, este valle que se extiende majestuoso a los pies del cerro Arco Iris estaría cubierto por las aguas del río Cochamó, debido a alguno de los siete proyectos hidroeléctricos que pretendían instalarse aquí.

Si todo hubiese salido como alguna vez estuvo planeado no estaríamos aquí, en la cumbre del cerro Arco Iris, rodeados de impresionantes paredes de granito esculpidas por el viento y la lluvia. Muros de roca repletos de figuras geométricas, vetas, volúmenes filosos y diedros imposibles, que hacen delirar a escaladores y observadores. Paredes que hoy están cubiertas de planchones de hielo que, al desprenderse, retumban como truenos a lo largo del valle.

Pero contra todo pronóstico nada de eso sucedió. Los incendios fueron consumidos una y otra vez por la lluvia que bajó por cada muro de granito, manteniendo al bosque húmedo y vivo. Los alerces permanecieron en pie, luego de que los habitantes dejaran la zona hace casi tres décadas para mudarse al pueblo costero de Cochamó, empujados por la crudeza del invierno y la ausencia de caminos. Y la nueva ruta planeada finalmente se construirá en el vecino valle del río Manso, luego de que los habitantes del pueblo y la organización Conservación Cochamó (formada por empresas turísticas de la zona) demostraran que ese trazado era más eficiente por número de habitantes y condiciones geográficas.

Así, deshabitado y de difícil acceso, Cochamó se convirtió en un rincón escondido al norte de la Patagonia. Uno que se puede apreciar en todo su esplendor desde la cima del cerro Arco Iris. Desde aquí, lo que se ve es un valle milenario con alerces que trepan por la roca, cruzado por un río turquesa cuyos recovecos se asoman entre el denso follaje, como el sol que apareció apenas pisamos la cumbre, después de seis horas de escalar por un sendero agreste sin el más mínimo asomo de huella.

Un mirador que se alcanza después de cruzar el bosque, trepar con cuerdas tres rocas, subir por raíces que forman escaleras naturales, montar troncos caídos, esquivar árboles que se aferran a piedras enormes y pisar un colchón de humus intacto, con la delicadeza de un bailarín de ballet en zapatos de trekking, hasta llegar a una cumbre nevada que sobrecoge. Un sendero que regala una vista que hasta hace poco era monopolio de cóndores y escaladores, y que hoy revela, a quien pague el precio en sudor y espasmos musculares, la belleza de este valle. Uno que parece haber sobrevivido a todo y que ahora espera sobrevivir a su creciente fama.



El secreto de la montaña
Me traicioné al tercer día. Me había prometido que esa pregunta no saldría de mi boca, y durante dos días lo cumplí casi sin problemas: me mordí la lengua durante las seis horas de caminata por la única vía de entrada al valle. Una huella a veces rocosa, casi siempre fangosa, y con trincheras que alcanzan los dos metros de profundidad, producto de la erosión del ganado que lo ha cruzado durante siglos. Un sendero silencioso y solitario -como todos los del valle- difícil de caminar y muy bello de recorrer. Complejo incluso para los caballos, como descubriría bajo una lluvia intermitente, regresando a la civilización en el lomo de Oro Negro.

Mantuve mi promesa el segundo día mientras subía el cerro Arco Iris, gracias a las vistas que con cada escalón natural, con cada claro del bosque y con cada roca expuesta al valle, se volvían cada vez más majestuosas, hasta llegar -con la nieve primaveral hasta las rodillas- a obtener una vista impresionante.

Pero después de caminar y resbalar, subir y bajar durante 16 horas en dos días, resultó inevitable la traición. Entonces hice la pregunta: ¿Falta mucho? Una hora después, comiendo mandarinas en un hermoso túnel de quilas, volví a preguntar, sólo para hacer más liviano el peso de la mochila: ¿Y cómo es? Parado sobre un tronco, con las manos en los bolsillos y sin una sola gota de sudor en la frente, Michael Sánchez (27 años, guía puertomontino, alpinista, escalador de roca tradicional, amante de Cochamó) sonrió paternalmente jugando al misterio: No te voy a decir nada. Ya vas a ver cuando lleguemos.

Ibamos camino al Trinidad, la pared vertical que inició el desembarco de escaladores de todo el mundo en el Valle de Cochamó.

Fue en 1996 cuando el estadounidense John Foss, que acababa de recorrer en kayak el río Cochamó, le mostró fotografías del valle a un par de compatriotas escaladores, que intentaron llegar a esas enormes paredes de granito que se veían como telón de fondo, siendo detenidos por las quilas del lugar. Uno de ellos conoció en Yosemite -parque nacional estadounidense- a un inglés que, junto a su novia, crearía el primer trazado de este sendero que lleva a los pies del Trinidad. Y desde entonces el secreto del valle comenzaría a difundirse lentamente por el mundo de los escaladores de roca.

Nunca Más Marisco
Desde 2000, por las innumerables paredes que rodean al valle han pasado de mutantes a monos. De escaladores extraordinarios a muy buenos, como dicta la jerga de la especialidad. Del famoso grupo de alpinismo italiano Ragni di Lecco a estrellas mundiales de la escalada en roca como el austríaco David Lama o el alemán Thomas Tivadar. Entonces, a cerros históricos como La Junta o Trinidad se sumó el bautizo de paredes hasta entonces sin nombre como El Gorila, El Monstruo y Matelandia, junto con la creación de rutas de escalada con nombres como Nunca Más Marisco (bautizada por unos italianos que se enfermaron al comer en Puerto Montt), Tabanos Na Cara (ruta de unos brasileños atacados por esos insectos que habitan estos bosques en enero) o Cien Años de Soledad (vía abierta por unos franceses que se pasaron cuatro días completos colgando de la pared antes de llegar a la cumbre), todas historias que se encuentran en los topos, los mapas de las rutas de escaladas que se guardan en Refugio Cochamó, uno de los dos únicos hospedajes que existen en todo el valle, propiedad del escalador estadounidense Daniel Seeliger, que se ha dedicado a recopilar la historia de Cochamó, donde llegó a instalarse luego de volver desilusionado de Yosemite.

Y junto a su fama, Cochamó se ganó un apodo que parece un halago, pero que no le hace justicia al valle: el Yosemite chileno.

"Los gringos cuando llegan acá quedan locos. Les gusta lo salvaje que es", dice Michael Sánchez, el único chileno que ha abierto siete rutas en las paredes del valle, el único que ha bautizado un cerro de Cochamó (Milton Adams) luego de ser el primero en escalarlo. "En Yosemite está prohibido todo. No se puede acampar, llegan buses llenos de turistas, hay que pedir permiso y hora para escalar. Acá no. En Cochamó está lleno de rutas no abiertas, de paredes nunca escaladas. Es el paraíso para un escalador." Un lugar de paredes vírgenes, donde se realiza sobre todo escalada tradicional, casi sin intervenir la roca con chapas que queden ahí.

Mantener esa pureza es la idea de Conservación Cochamó, aplicando un modelo cercano al neozelandés, donde los senderos no reciben más carga que la que pueden soportar -un número fijo de turistas por año-, para seguir viviendo lo que hoy se puede experimentar en los trekkings de Cochamó: un valle que uno puede recorrer incluso en verano, sin toparse con nadie.

"Cochamó es un proyecto emblemático para el gobierno", dirá Fernando Ortúzar, director regional de Turismo. "Se está trabajando para transformarlo en parque nacional con valor agregado, con un modelo de gestión que luego se pueda replicar en otros parques", explicará.





Placer único
Es ese placer del lugar único, profundamente bello, solitario, lo que se siente nuevamente al terminar el sendero que lleva hacia el Trinidad.

El placer de subir una pequeña cuesta que ahora, a comienzos de la primavera, termina abruptamente en la nieve que cubre los pies de la pared. Alzar la vista y toparse de frente con una inmensa muralla de granito. Armar la carpa, mientras una avalancha de granizo brota como cascada en medio de la piedra, armando un espectáculo inolvidable. "Es el cerro que te saluda", dice riendo Michael, sin una gota de hippismo metafísico. Mirar el Trinidad por última vez a la mañana siguiente, antes de emprender el regreso con la carpa dentro de la mochila. Ver cómo en el instante de la última mirada, la cascada de granizo brota por segunda vez. "Es el cerro que se despide", dice Michael, esta vez más serio. Volver a La Junta, a encontrarse con Tatiana y Horacio, las únicas personas que viven durante todo el año en el valle de Cochamó. Volver a caballo bajo la lluvia durante cuatro horas. Regresar a los caminos, a la luz eléctrica, a la señal de celular. Refugiarse de la lluvia al final del camino en la casa de don Tato, un gaucho que no duda en invitarnos a su casa para compartir su mate, su leña, su pan y salchichas, mientras esperamos la camioneta que nos lleve a Puerto Varas. Recordar los espectáculos naturales del valle. Esperar que todo eso siga ahí, escondido en este valle escondido. Esperar que esta vez, por fin, todo resulte como ha sido planeado.

Por Marcelo Ibáñez Campos. La Nacion, noviembre de 2010

lunes, 8 de noviembre de 2010

Dominicana: Algo más que una playa...

Arena y sol, pero también historia y cultura en uno de los destinos caribeños más recurrentes para los argentinos




PUNTA CANA.- "República Dominicana lo tiene todo." Con una sonrisa algo chueca y simplona, orgulloso de las fotos de paradisíacas playas locales en su celular, Pri soltó esas palabras mientras recorría con su mirada un lujoso lobby lleno de turistas.

Pocas veces, Priscilio, un tímido y taciturno chofer de buses, se había animado a abrir la boca durante el viaje. Pero esa vez sintió que pisaba sobre seguro: no hacía más que repetir el slogan impreso en las guías que las autoridades de Turismo local dejan en los hoteles.

Pero no por ser un producto del marketing el lema faltaba a la verdad. Es que a las playas de fina arena blanca bañadas en un Caribe turquesa, República Dominicana agrega la imponente infraestructura hotelera de la zona este, competencia directa de Cancún, y toda la autoridad histórica que otorga ser el país donde se inauguró el Nuevo Mundo.




La oferta dominicana es amplia. Boca Chica y Juan Dolio, la Romana y Bayahíbe, Samaná, la costa norte (fundamentalmente, Puerto Plata y Cabarete), Jarabacoa y Costanza o Barahona y Pedernales. Pero el país, el vecino rico de la pobre Haití, tiene dos brillantes estrellas: Punta Cana, en la costa este, y Santo Domingo, su capital. El turismo representa cerca del 10% del PBI dominicano.

Capcana, el futuro
Los grandes ventiladores son el único refresco para los más de 30°C -un promedio durante todo el año- que humedecen la ropa de los recién llegados al renovado aeropuerto de Punta Cana. La estructura, un gran quincho con techos de palma cana, tipo de palmera que le da nombre a la región turística, no esconde del todo las algodonadas nubes típicas de la temporada de lluvias.

Es tiempo de ciclones en el Caribe. Así son todos los años entre julio y fines de noviembre, aunque el sol no deja de decir presente de vez en cuando. Eso sí, los dominicanos agradecen que Jenny, el último huracán que provocó destrozos, haya sido hace seis años, en 2004.

Un taxi a la zona de grandes hoteles cuesta unos US$ 25. En el camino se abre la ruta hacia Capcana, el lugar que, piensan los dominicanos, se convertirá en exclusivo por la intensiva sumatoria de villas, hoteles y campos de golf. De estos últimos hay 27 en República Dominicana, pese a que el béisbol es el deporte más popular y Sammy Sosa el principal referente del país en las ligas norteamericanas.

A la región de Punta Cana se la conocía hace tiempo como Monte y Culebra. Pero eso fue antes de que se inaugurara allí el primer gran hotel, en 1979 (un Club Med). En 1994, la zona explotaría turísticamente y, pronto, se convertiría en destino de lujo, principalmente para viajeros europeos. Los carteles en cirílico develan parcialmente el futuro: los rusos ya son inversores y turistas privilegiados.

Punta Cana es all inclusive (todo incluido). No hay un centro definido, sino kilómetros de rutas internas bordeadas por una infraestructura a estrenar, similar a la que puede encontrarse en Miami, y paredones que terminan en las fastuosas entradas de nada menos que 58 hoteles cinco estrellas.

Para la mayoría de los turistas, cada uno con su respectiva pulserita, todo pasa dentro de estos resorts. Allí hay comida, bebida y, claro, playa sin límite.


En promedio, la habitación oscila entre US$ 170 y 250 dependiendo si se llega en temporada baja o alta. Como en casi todo el Caribe, las cadenas españolas son las grandes protagonistas. Pero existen muchas más opciones: Punta Cana representa el 60% del total de camas (35.000 habitaciones) en República Dominicana.

Pero si los 50 kilómetros de arena, el relax interminable y el exceso alimentario aburren, existen también algunas excursiones que, por ejemplo, se adentran en la cordillera oriental en busca de algo de color local. Allí, pasando un complejo de riña de gallos (legalizada en el país), competencias callejeras de dominó y uno de los hogares del dictador Rafael Leónidas Trujillo, se puede conocer una casa típica en la que todavía se producen café y cacao al estilo tradicional.

Con algo de suerte se podrán probar algunos platos criollos típicos como el mofongo (plátano asado, arroz, chicharrones de cerdo y ajo, todo servido en un pilón) o la bandera dominicana (habichuela, arroz y carne). Para beber, no hay dudas: la mamajuana (hierbas naturales utilizadas antiguamente para medicina, ron, miel y vino). Es también conocida como el viagra dominicano por sus supuestos poderes afrodisíacos.

Existe una historia folklórica sobre el origen de la mamajuana. Relata que un hacendado de la zona norte del país, ya entrado en años, buscaba casarse con una joven. Casi sin esperanzas pidió a la curandera de la zona, doña Juana, más conocida como la Mama, una poción mágica que lo ayudara en tal cometido. El final del cuento es abierto.

El paseo continúa en una estancia en la que se conoce un viejo trapiche. Allí se puede probar el guarapo: la esencia de la caña. Una bebida azucarada y refrescante que solía tomarse en las ciudades hasta que se reemplazó por la Presidente, la cerveza local.

El punto final del camino es la playa pública de Macao, un enclave en el que el mar Caribe y el océano Atlántico se unen. Quizás uno de los únicos lugares de la costa este en el que puedan encontrarse olas (un tip para los surfistas). En una loma al fondo de la playa, un Westin en construcción añade algo de cemento entre tanto verde.

Más allá de la costa
"Tome algo de vitamina R", dice el capitán. Es su forma de ofrecer ron (generalmente Brugal o Barceló) a los invitados. La bebida caribeña es una gran protagonista en el catamarán camino a Isla Sahona, otro paraíso de playas blancas, palmeras y agua transparente. El reggaeton (y no el merengue y la bachata, típicas del lugar) suena fuerte de fondo, mientras un negro y una negra, parte de la tripulación, hacen bailar a todos.

Es una de las excursiones clásicas. Cuesta US$ 89 e incluye el transfer desde el hotel hasta Bayahíbe (una hora), el catamarán (40 minutos), pescado y pollo a la parrilla en la isla, y un paseo por la llamada piscina natural: un impresionante banco de arena en medio del mar para hacer snorkeling en busca de estrellas marinas.

Otra de las opciones más recurrentes es nadar con delfines, tiburones y mantarrayas. Por US$ 120 se podrá acceder a la llamada Dolphin Island que, a pesar de su nombre, es más bien una plataforma a cinco minutos de la costa.

Como el día, la noche de Punta Cana suele vivirse en los hoteles. No faltan allí discos y casinos. Pero lo divertido está afuera. Después de una buena parrillada de mariscos frente al mar en Capitán Cook (en una zona llamada El Cortecito), las opciones para bailar son el turístico Imagine y el local Mangú.


El primero es bien original: se trata de un boliche dentro de una cueva en la que todavía puede verse algún que otro murciélago. Hoy es la disco de moda. El segundo, en cambio, es un lugar bastante caliente para el turista que sólo busca un poco de música.

Moneda
El tipo de cambio es US$ 1 = 37 pesos dominicanos. En los restaurantes, la propina -del 10%- viene incluida en la cuenta. Un taxi del aeropuerto a los principales hoteles cuesta unos 25 dólares.

FIESTA EN LAS CALLES DE SANTO DOMINGO
SANTO DOMINGO.- Los tambores se escuchan a lo lejos. El calor es sofocante entre la multitud. Los pañuelos verdes y rojos cortan el aire a toda velocidad siguiendo las notas de la música de palo -estilo norteño- que retumba en los grandes parlantes. Es 29 de septiembre y en Santo Domingo se venera a San Miguel -retazos de la santería aún presente en un país católico- ofreciéndole ron y tabaco.

Algunos fieles sostienen botellas de bebida blanca envueltas en bolsas de papel en sus manos. Las guaguas (combis privadas de transporte de pasajeros) y los motoconchos (motociclistas que hacen de taxistas) tocan sus bocinas.

Lejos se vislumbran las ruinas del monasterio de San Francisco, uno de los monumentos históricos que ofrece la primera urbanización del llamado Nuevo Mundo. La historia cuenta que, al llegar a América, Cristóbal Colón fue expulsado de las Bahamas y de Cuba por sus habitantes, pero logró fundar una villa en el norte de República Dominicana llamada La Isabela.

Quemado el asentamiento, instó a su hermano Bartolomé a crear Santo Domingo (La Nueva Isabela) al sur del país en 1496. Esa historia es parte del atractivo turístico local. E impulsó incluso la construcción de un monumental mausoleo al navegante que desde el aire tiene forma de cruz. Dentro de su cúpula de 80 metros de alto, se supone, se encuentran los restos de Colón. Aunque España, a contramano, dice tener sus cenizas en Sevilla.

En el casco histórico
Apenas se entra en el casco histórico aún amurallado se arriba a la santa basílica catedral metropolitana de Nuestra Señora de la Encarnación (la catedral, como se la conoce), la primera del Nuevo Mundo (1523), hecha de ladrillo y piedras caliza y coralina. Frente a la catedral, en una suerte de batalla entre lo nuevo y lo viejo, se instaló un Hard Rock Café. En esa calle, las joyerías buscan clientes para las piedras de larimar (joya celeste que sólo se encuentra en República Dominicana), aunque también se comercializan el ámbar y el coral negro.

En la esquina, por la calle peatonal El Conde, sobresale el campanario blanco y enrejado del Palacio Consistorial (municipal). La vía, con tiendas locales, restaurantes y artesanos, está iluminada por faroles negros de tres lámparas amarillentas y adornada con bancos de madera y baldosas blancas y rojas.

Quedan pocas casas coloniales originales de la época en que vivió Nicolás de Obando, primer gobernador (1502). Muchas fueron restauradas y son oficinas gubernamentales, bancos o embajadas. No obstante, todavía se mantienen veredas pequeñas y calles angostas y adoquinadas.





El camino sigue hasta el primer hospital de América, San Nicolás de Bari (1503-1508). Desde 1998, cuando el huracán George pasó por la ciudad, son sólo ruinas para visitar o utilizar como set de fotos para modelos. Insólitamente, la iglesia de la Virgen de Altagracia, al lado de la construcción, no sufrió daños.

Fotos de novios
Unos metros adelante, una subida empedrada hace vivir un déjà vu a los cinéfilos. Allí se filmaron algunas de las escenas de El Padrino II, representando en la ficción a La Habana. La calle Hostos, una curva de barandas verdes y casas de colores, es el lugar habitual de reunión de muchos dominicanos para sus tradicionales fiestas.

De vuelta en el monasterio de San Francisco, la calle Tejeda es la guía hacia La Casa de los Dulces y del Cordón. Esta última, donde se solía pesar el oro en tiempos coloniales, es hoy irónicamente una de las sedes del Banco Popular.

Los novios van y vienen. Caminan y se frenan. Sin perderles pisada, implacable, un fotógrafo los sigue alrededor de la plaza España intentando congelar el momento. Se paran bajo los impactantes arcos del alcázar de Colón, donde alguna vez vivió Diego, hijo de Cristóbal, con María de Toledo y sus siete hijos.





El bello palacio virreinal, con vista al río Ozama (que divide a la ciudad en la parte oriental y occidental), tiene 22 salas y luce espectacular en la noche dominicana. La plaza España, un escenario que tuvo entre sus actores al famoso corsario inglés Francis Drake, aparece hoy como un lugar ideal para cenar bajo la tenue luz de la historia.

PEQUEÑO DICCIONARIO DOMINICANO
Motoconcho: transporte en moto, servicio ofrecido en cada esquina.

Guagua: servicio privado de vans, de mucho uso entre los locales.

Vaina: cosa.

Pana: hermano.

Tigre: tipo.

Aplatanado: adaptado al ritmo de vida caribeño.

Chinola: maracuyá.

Toronja: pomelo.

Guineo: banana.

Lechosa: papaya.

Patilla: sandía.


Por Francisco Jueguen para La Nación, noviembre de 2010.

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